1. Subir a Monserrate: Este cerro está poco más de 3000 metros sobre el nivel del mar y desde su mirador obtendrás una vista increíble de Bogotá, verás que es gigantesca!.He tenido el placer de hacer esto en 2 oportunidades y la verdad el paisaje te deja sin aliento y la ciudad se hace inmensa a tus pies. En la cima encontrarás la Iglesia de la virgen de Monserrate, que fuera tiene una fuente donde pueden pedir deseos (el mío se cumplió casi de inmediato), verán tiendas de artesanías y podrás tomar un “canelazo”, trago típico, que es mezcla de aguardiente colombiano, aguapanela y palos de canela que se calientan en una cacerola y se sirve caliente. Puedes subir en teleférico o bien en funicular, el acceso caminando está actualmente restringido. Si necesitan más información o los valores, pueden encontrar la información aquí http://www.cerromonserrate.com/es/ 
    En la cima de Monserrate

    En la cima de Monserrate, Bogotá

    Canelazo en Monserrate

    Canelazo en Monserrate

    Vista de Bogotá desde Monserrate

    Vista de Bogotá desde Monserrate

  2. Conocer el museo de Botero y maravillarse con sus obras: Los cuadros de Botero son realmente únicos y si ustedes aman la pintura tanto como yo, esta es definitivamente una visita imperdible, sobretodo porque ¡la entrada es gratuita!. A la entrada del museo encontrarán la escultura “la mano”, donde podrán tomarse fotos y luego ya empezar a recorrer la galería de sus pinturas. Mis pinturas favoritas son “La muerte tocando guitarra” porque en su muy reconocido estilo de pintar figuras gordas, llama mi atención que haya logrado hacerlo con un esqueleto y la “Monalisa” porque retrata muy bien la enigmática sonrisa de la Monalisa, en su peculiar manera de retratar las figuras y rostros. Verán algunas esculturas también, como el “pájaro” y “la pareja”. Otra cosa que me encantó de este museo es que hay una galería que es parte de la colección personal de Fernando Botero e incluye cuadros de Matisse, Dalí, Picasso, Miró, Klimt y Monet ycuál fue mi sorpresa al encontrarme en un muro completo un enorme cuadro de Roberto Matta.  Los días martes el museo no abre, más información, como los horarios, pueden encontrar aquí http://www.banrepcultural.org/museo-botero
    "La muerte tocando guitarra"

    “La muerte tocando guitarra”,

    "Monalisa"

    “Monalisa”

  3. Visitar  la Plaza de Bolívar y alimentar sus palomas: centro neurálgico de Bogotá, la plaza de Bolívar, se enmarca entre importantes edificios gubernamentales e históricos, la Catedral Primada, el Capitolio Nacional y el edificio sede de la Alcaldía Mayor. En el centro de la plaza la gente alimenta a las palomas y es una verdadera locura como aparecen por montones. Si se animan hay vendedores con bolsitas de comida, o bien lleven migajas de pan. Como la plaza se encuentra en el centro mismo, muy cerca de aquí encontrarán otras atracciones, como el ya mencionado Museo de Botero.
    Plaza de Bolivar, Bogotá

    Plaza de Bolivar, Bogotá

  4. Deleitarse con la comida colombiana: en cada país los platos van cambiando de región en región, en Bogotá, como capital, podrán encontrar variedad de platos entre los que recomiendo: desayunar unas arepas de queso con mantequilla encima, con un jugo natural de la incontable variedad de frutas que encontrarán en Colombia, guanábana, mango, lulo entre otras. Comer una oblea en alguna plaza o probar algo de la infinita cantidad de bollería que poseen. Almorzar un Ajiaco, que es un caldo que lleva papas, pollo, maíz y que se sirve acompañado de aguacate, arroz y crema de leche para ponerle encima, realmente muy rico y de sabor suave. ¿Siguen con hambre? Entren a algún restaurante y pidan la “bandeja paisa” es un plato para compartir que entre otras cosas trae carne, maíz, frijoles, plátano frito, huevos, les prometo que no sabrán de hambre después de esto. 
    Ajiaco

    Ajiaco

  5. Salir de Rumba a Andrés Carne de Res: a pesar de que ahora hicieron uno en la ciudad, denominado Andrés DC, el mejor y el clásico, a mi juicio,  es el que está a las afueras de Bogotá, en Chía. La decoración del lugar es alucinante, muy ecléctica, verán absolutamente de todo colgando de sus paredes y techos, realmente inspirador y si son extranjeros, muy probablemente se les ponga una banda tipo presidencial de “visitantes ilustres”. Este local funciona como restaurante, para luego pasar a la rumba y la fiesta no para. Cada mesa tiene un nombre y un número, indicada por una lámpara colgante muy peculiar en forma de corazón. La entrada no es barata, tampoco el consumo dentro del local, pero es un imperdible si quieren saber de qué va la noche en Bogotá. Es común que entre amigos se organicen y paguen transporte de ida y vuelta que pase por todos, pues bien es sabido que existe ley de cero tolerancia a bebedores al volante. El trago típico para tomar aquí? El clásico aguardiente antioqueño, que es un aguardiente de anís bastante engañador, de primera como es dulce parece que no hiciera nada pero te puede provocar una de las peores borracheras imaginables (no me quiero ni acordar). A la salida se estila comer una empanada bogotana, que es una pequeña empanada frita de harina de maíz y carne en su interior o tomar una sopa que se sirve en unos tazones de metal. El valor de la entrada y la información sobre fiestas temáticas específicas lo encuentran aquí http://www.andrescarnederes.com/ 
    Entrada de "Andrés carne de res"

    Entrada de “Andrés carne de res”

  6. Quedar absortos ante la opulencia del Museo del Oro: este museo, declarado como el más importante del mundo en su tipo, alberga más de 30 mil piezas de oro. Entre ellas, partes de vestimentas usadas por distintas comunidades indígenas de Colombia y variedad de figuras. Al entrar a la “sala de la ofrenda” vivirán la experiencia de recordar la leyenda de “El Dorado”, aquella que motivaba a los conquistadores españoles a buscar esta supuesta ciudad, donde todo era de oro y cuyo líder se cubría por completo en oro. En esta sala a través de estímulos sonoros y una exposición muy delicada de las piezas, en conjunto con la forma en que van iluminando cada tramo, se sentirán parte de la ceremonia de ofrendas del pueblo indígena “Muiscas”, pueblo que fue asociado por los conquistadores a esta leyenda pues depositaban gran cantidad de ofrendas de oro, en las lagunas del altiplano colombiano. No les cuento más para que lo vivan ustedes mismos. la entrada tiene un valor de $3000 pesos colombianos y el museo no abre los días lunes, más información pueden encontrar en http://www.banrepcultural.org/museo-del-oro 
    Museo del Oro, Bogotá

    Museo del Oro, Bogotá

    Sala de la ofrenda, Museo del Oro, Bogotá

    Sala de la ofrenda, Museo del Oro, Bogotá

Bogotá es muchísimo más que esto, eso sin duda, sin embargo creo que con esto pueden empaparse un poco de la cultura y la alegría de su gente. Estos lugares los conocí gracias a grandes amigos, que a pesar de la distancia, se han mantenido siempre presentes y que tuvieron la gentileza de mostrarme lo mejor de su ciudad, de su cultura, de sus comidas y de su fiesta! Un abrazo con todo cariño a Claudia y Joaquín, a Dani y Andrea, a Anita y Felipe y a su acogedora familia.

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