Valdivia, la magia de la ciudad en un fin de semana

Valdivia, la magia de la ciudad en un fin de semana

Valdivia siempre ha sido para mí como una de las ciudades más lindas de Chile, mi primera visita a esta ciudad fue hace 10 años y tenía muchísimas ganas de volver. Ubicada en la XIV región de los Ríos y con una geografía particular, flanqueada por estos cuerpos de agua, se presta para diversas excursiones, tanto en sus cauces como en sus alrededores. Además tiene una variada oferta gastronómica, interesante oferta cultural y amplia variedad de cervecerías artesanales, que sin duda la posicionan como la capital cervecera del país.

En este artículo, les cuento, en mi estilo, cómo organizar una escapada de fin de semana para disfrutar lo mejor de esta ciudad:

Viernes: salí del trabajo y me dirigí al aeropuerto de Santiago para tomar un vuelo a la ciudad de Valdivia. Desde Santiago salen vuelos con bastante frecuencia en las aerolíneas Sky airlines y LATAM. El vuelo tuvo una duración de una hora. Otra opción para llegar a la ciudad es tomar un bus nocturno. Llegué a mi alojamiento a orillas del río Calle Calle, me cambié y salí a conocer el centro, a pocas cuadras caminando junto a Diego, guía de Pueblito Expediciones, quien nos acompañaría durante todo el fin de semana.

 

Caminando por Valdivia, flanqueda por el río Calle Calle y con inmensos lobos marinos de hasta 400 kilos que daban la bienvenida desde la rivera del río.

 

Valdivia es una ciudad de distancias cortas que fácilmente se puede conocer caminando. Luego de conocer el centro, la plaza y los alrededores del mercado, cruzamos el puente Pedro de Valdivia ( conocido por haber resistido el terremoto más fuerte del planeta de 9.5 grados Richter) con dirección a Isla Teja, a conocer un restobar con fama de ser uno de los mejores de la ciudad.

Se trata de “El Growler” cervecería artesanal, con una muy amplia variedad de cervezas artesanales, además de las de producción propia, con dispensadores dispuestos en la barra, donde podrán leer características de cada una de ellas tales como el amargor y los grados alcohólicos. Los meseros que atienden el local, conocen muy bien las variedades y buscan recomendarte aquello que se ajuste más a tus gustos. En este lugar hay también una excelente carta de comida, donde destacan los baldes de papas rústicas con cortes de filete perfectamente cocidos, queso azul y tocino u otros baldes del mismo estilo pero con productos del mar. A pesar de estar lleno, nunca se noto en la atención ni en la calidad de los productos, todo muy eficiente y exquisito, sin duda volvería y lo recomiendo a ojos cerrados.

 

El Growler

El Growler

 

Sábado: este día lo aproveché para conocer tanto como pude, aquí les detallo las actividades que hice y que pueden realizar ya sea en una escapada de fin de semana como la mía, o bien si tienen suerte, durante más días:

  • Navegación por los ríos: Si visitas Valdivia, una actividad que no puedes perderte es la navegación por sus ríos, parte fundamental de la geografía de la región. Encontrarás embarcaciones que te den un paseo desde los $5000 pesos chilenos, dependiendo de su tipo y en el trayecto conocerás los afluentes de los ríos, variedad de aves nativas como el cisne de cuello negro que abunda en la zona y podrás pasar por el trístemente célebre puente CauCau, de permanentes brazos abiertos. Yo hice el recorrido con Embarcaciones Bahía.

 

Puente Cau Cau, desastre ingenieril que tristemente se ha convertido en atractivo turístico

 

Es común ver a los elegantes Cisnes de Cuello Negro, mientras paseas en las embarcaciones

 

  • visitar el pueblo de Punucapa: traducido como “tierra fértil” fue por años un asentamiento Huilliche, en la ribera del Río Cruces. Actualmente de pocos habitantes, pero con varios atractivos turísticos dignos de ser conocidos. En primer lugar es conocido por su dulce sidra de manzana, que ha sido reconocida con denominación de origen. En “El mesón de la sidra” de Agropecuaria Punucapa, tendrán la posibilidad de degustar esta preparación y comprarla a muy buen precio, además de ver de cerca las prensas con las cuales se prepara. Llamó mi atención que a pesar de ser muy dulce, no tiene azúcar añadida, todo es fruto de la fermentación de la fruta.

 

Este hermoso muelle te dará la bienvenida a Punucapa, a orillas del Río Cruces

 

A poco andar  encontrarán el “Mesón de la Sidra” donde podrán probarla y entender el por qué de su fama

 

Luego de hacer algunas compras y ya con hambre, el lugar elegido para almorzar fue el restaurant “La Herradura” para comer un tradicional almuerzo chileno, preparado por la señora Albina, dueña del lugar quien se esmera en atender a los clientes como si fueran parte de su familia. En un ambiente sumamente acogedor comimos una abundante y sabrosa cazuela (juro que hace 20 años no comía una tan rica), empanadas fritas de carne y las típicas sopaipillas sureñas, que a diferencia de las del norte del país, son cuadradas y no llevan zapallo. Podrán encontrar también variedad de cervezas artesanales en el lugar. Los precios son módicos y es el lugar perfecto para sentir la calidez de la gente del sur de Chile.

 

La inolvidable cazuela de “La Herradura” / por muy buenos precios podrán saciar su hambre y sentirse como en casa

 

Punucapa es un pueblo que parece detenido en el tiempo, en pocos minutos sentirán esa calma que las grandes ciudades y su movimiento nos arrebatan

 

Además de lo ya mencionado, en Punucapa encontrarán el santuario “Nuestra Señora de la Candelaria” donde cada 2 de febrero se celebra una fiesta y procesión en su honor.

 

  • Parque Oncol: Este es una parque privado, pero abierto al público por una entrada general de $3500 pesos. Para llegar a este parque que se encuentra a 28 km de Valdivia, pueden tomar locomoción colectiva desde allí y bajarse en el cruce a Curiñanco, donde se encuentra un taller de escultura de maderas nativas, punto desde el cuál tendrán que caminar un poco hasta la entrada. Otra opción es trasladarse en auto particular, o bien contratar un tour por unos $25.000 pesos chilenos, que dura todo el día e incluye visitas guiadas por el parque. Como dato al margen les comento que los taxis en Valdivia son sin duda de los más baratos de Chile, partiendo su tarifa en $40 pesos chilenos.

 

Recorriendo los senderos del Parque Oncol, verán más de 28 especies de helechos y árboles tan imponentes como este Canelo

 

 El lugar me sorprendió, hice un recorrido con don Pascual Alba, quien vive en zona y conoce perfecto la biodiversidad del lugar. Fue así que haciendo un pequeño circuito de trekking, nos contó por ejemplo que en la zona existen más de 28  especies de helechos y que en el parque habitan gatos Güiña y Colo Colo que toman el sol en la copa del Palo Santo. Conocí  árboles como el Quintral, de cuyo fruto se  alimenta el Monito del Monte cuando termina su hibernación y cuyo néctar alimenta además al colibrí.

En verano es posible avistar distintas especies de anfibios, hay sapitos que se bañan en los huecos de árboles como el Melí y entre las aves se destaca el imponente Carpintero.

 

La flor del Quintral, cuyo néctar alimenta al Colibrí y de cuyo fruto se alimenta el Monito del Monte / en la base del Melí en verano viven distintos tipos de anfibios.

       

Pascual Alba, nuestro guía a través del Parque Oncol

 

El parque cuenta con varios miradores y circuitos de trekking para meterse de lleno en la selva valdiviana, cuenta con sectores  de camping, un pequeño restaurant y hasta un canopy. Personalmente me encantó, siento que es una oportunidad buenísima para conectarse con la naturaleza. Para más información acerca del parque, puedes visitar su web en este link

 

  • Visita a Niebla: Con aún algo de tiempo disponible por la tarde, aunque muy tarde para entrar a conocer el fuerte, visité Niebla, vale mucho la pena ir porque las vistas tanto en el trayecto, como en el lugar son verdaderamente hermosas. En la esquina de la plaza que se encuentra frente al pueblo hay un café muy pintoresco para disfrutar una bebida caliente. Para llegar basta con tomar un colectivo desde Valdivia y el trayecto no dura más de 20 minutos.

 

  • La hermosa vista desde el mirador de Niebla

 

  • Visita a cervecería Kunstmann: pionera entre las cervecerías artesanales del país, se encuentra entre Niebla y Valdivia y por tanto es parada obligada en el camino. Además de las distintas variedades de cervezas propias, tienen una carta de comidas para todos los gustos, además de una tienda de souvenirs de la marca, para quienes quieran comprar recuerdos relacionados a la cultura cervecera.

 

De vuelta en Valdivia, verán que la ciudad está llena de vida nocturna, principalmente por tratarse de una ciudad universitaria. Yo opté por aprovecha que mi visita coincidió con la vigésima cuarta versión del Festival Internacional de Cine de Valdivia, para disfrutar de una película antes de dirigirme a descansar.

 

Domingo: La mayoría de los vuelos a Santiago salen por la tarde y los buses suelen ser más cómodos para viajar de noche, por esta razón aún tendrán varias horas disponibles para realizar actividades, algunas opciones son:

  • recorrer el mercado fluvial: frente al puente Pedro de Valdivia, este mercado cobra vida en las mañanas con los pescadores ofreciendo sus pescados y mariscos frescos para llevar. Los mercados son para mí una de los imperdibles de cada ciudad, porque reflejan muy bien la vida y actividad de una ciudad.

Recorrer el paseo de la rivera del Calle Calle y ver como se desarrolla la vida de la ciudad es una de las actividades que pueden realizar

 

  • Visitar el jardín botánico de la Universidad Austral: otro panorama recomendable es la visita al jardín botánico, para esto sólo será necesario que crucen hacia Isla Teja por el puente Pedro de Valdivia y se dirijan hacia la derecha, ahí encontrarán la entrada a la Universidad Austral y un poco más allá el jardín botánico.

 

  • Hacer un recorrido en kayak por los ríos: para los más aventureros, encontrarán actividades en kayak que duran desde 2 a 5 horas, podrán hacer avistamiento de aves, con equipos especializados, etc. Estas actividades van desde los $25.000 pesos chilenos y pueden ver toda la información en Pueblito expediciones.

 

Las actividades en los ríos abundan

 

  • Almorzar en el mercado Municipal: edificio emblemático junto al río Calle Calle, frente al puente Pedro de Valdivia, aquí además de artesanías típicas de la zona, encontrarán algunos restaurantes con preparaciones de productos del mar frescos, tales como el Pulmay o las empanadas fritas, la docena de empanadas tiene un valor de $4000 pesos chilenos.

 

Como verán tanto Valdivia como sus alrededores tienen muchísimo que ofrecer y su actividad turística está respaldada por el programa de desarrollo de proveedores (PDP) de Panamericana de Turismo y cofinaciado por CORFO. En este marco pequeños empresarios se han agrupado para potenciar las actividades que llevan a cabo en la zona, asegurando desarrollar servicios de alta calidad y con gran valor agregado. Si quieren conocer a estos pequeños empresarios, pueden visitar el siguiente link para apoyar el emprendimiento local y a la vez disfrutar servicios de calidad en su visita a la Región de los Ríos.

¿Qué les ha parecido este itinerario? Esta es mi segunda vez en esta hermosa ciudad y me sigue pareciendo hermosa, pero mucho más desarrollada que hace 10 años, nuevamente quedé con ganas de volver, esta vez por más días.

Este viaje se realizó en el marco de un Press Trip en el que participamos junto a Rosi Guimaraes del blog Nos no Chile en representación de AChileTB.

 

Montevideo: qué ver y hacer en sólo 1 día

Montevideo: qué ver y hacer en sólo 1 día

A veces se nos olvida lo cerca que está un país de otro en Sudamérica, probablemente por la burocracia de sus trámites fronterizos y esa inmensa columna vertebral que nos divide, la cordillera de los Andes, que parece separarnos aún más. Esta es la historia de una de esas locuras que sólo se hacen viajando.

Me fuí un fin de semana a Buenos Aires y surgió la oportunidad de cruzar el río de la Plata para conocer Montevideo por el día mmmm…. y por qué no?  ya sé, los apegados a la filosofía del slow traveling lo van a encontrar una absoluta locura, porque realmente ¿cuánto puedes conocer de un país en unas cuantas horas? pero para los que luchamos con la limitante de tener apenas un puñado de días libres, para absorber todo lo que nuestros sentidos nos permitan, pintaba como un panorama perfecto. Y si bien no puedo declararme una experta en Uruguay, si pude hacerme una idea general que me dejó ciertamente con ganas de más.

Pero al grano, ¿cómo lo hice y qué es posible ver en Montevideo en sólo 1 día?

Para llegar desde Buenos Aires, tomé en Puerto Madero un ferry conocido como Buquebus, este gigante de metal sale en varios horarios, salí 7:30 AM en dirección a Montevideo en un viaje que dura 1 hora y media de navegación. Por lo que temprano ya estaba con los pies en Uruguay. En este link pueden ver los valores y horarios del ferry.

Buquebus

¿y luego qué? Lo primero fue recorrer los alrededores del puerto, cantidad de tienditas de artesanías y de pinturas de artistas locales ni bien cruzar. A primera impresión el país pintaba amable, aunque a poco andar ya me habían descubierto como chilena y me habían gastado alguna broma respecto a un partido de fútbol de ambas selecciones, inolvidable para ellos y para nosotros. Sudamérica tiene el fútbol en las entrañas y es algo difícil de olvidar.

Luego de pasear por los alrededores del puerto la parada obligada fue comer en el mítico “Mercado del Puerto”, Uruguay siempre ha asomado como un país donde las carnes destacan y sin duda una buena forma de conocer un lugar, el que sea, es a través de su comida. El mercado del puerto tiene ese encanto que tienen todos los mercados del mundo, mezcla de colores, aromas, gente gritándose de un lado a otro, organizando qué se yo cuantas cosas, en qué se yo que órdenes imaginarios.

El elegido fue un baby beef con ensalada, acompañado de un vino local, cepa Tannat que estaba bastante bueno (soy una wine lover de corazón), pan caliente y chimichurri para acompañarlo todo y al preguntar por un postre local para probar, la recomendación fue el Chajá, que es una especie de semifrío bastante suave, muy recomendable.

Baby Beef / Chajá

 

Locales del mercado / Tannat y Chimichurri

Aún quedaban horas para recorrer esta ciudad y la elección fue hacerlo en un bus hop on, hop off, que recorría los principales puntos de interés para hacerse una idea general, con audioguía. El recorrido tiene 11 paradas y la parada 0 corresponde justamente al Mercado del Puerto. Los boletos los venden en una boletería ahí mismo en la esquina y el pase dura 24 horas desde que te subes. Les dejo el link para que conozcan el recorrido que hace y sus horarios.

A poco andar me fui maravillando con la arquitectura de la ciudad, hay edificios realmente muy lindos, como el Palacio Legislativo, el Teatro Solis y el Palacio Salvo, aunque este último se dice que Le Corbusier lo encontró tan horrible que lo miraba para ver cuál era el mejor ángulo para echarlo abajo jajaja, en gustos no hay nada escrito, juzguen Uds mismos

Palacio Salvo / Puerta de la Ciudadela / edificio

 

Palacio Legislativo

 

La ciudad luce ordenada, limpia y segura, con abundantes pulmones verdes donde relajarse, como el Parque Rodó, el Rosedal y el Parque del Prado, donde podrán ver el “monumento a la diligencia”, que homenajea los carruajes utilizados para el transporte de las personas previo a la llegada del ferrocarril.

Monumento a la Diligencia – Parque del Prado

 

Muchas áreas verdes para disfrutar

 

En la parada número 9 del recorrido bajé y caminé mapa en mano hacia la Rambla de Pocitos, para buscar las famosas letras gigantes de Montevideo y recorrer a pie todo este paseo costero, viendo cómo la gente disfruta de hacer actividades deportivas y tomar el sol en este lugar, también perfecto para relajarse.

Montevideo – Rambla de Pocitos

 

Pocitos

 

La costanera en un perfecto día de sol

 

Una alternativa más barata a la de este bus, puede ser tomar un free walking tour, si googlean “free walking tour Montevideo” encontrarán que hay más de una compañía que los realiza, pueden decidir según lo que más les convenga o si quieren más comodidad pueden tomar un tour por el día para conocer Montevideo, también disponible con múltiples agencias.

Ya entrada la tarde me dirigí en el mismo bus nuevamente al puerto para tomar el Buquebus de vuelta a Buenos Aires a las 19:30 hrs, llegando directo a Puerto Madero a eso de las 21 horas. Una hora excelente para recorrer Puerto Madero y comer algo en uno de sus múltiples restaurantes.

Sin duda la experiencia en Montevideo me abrió el apetito de conocer más de Uruguay, para quienes estén por viajar imperdible conocer Colonia que es ciudad patrimonio de la humanidad, Punta del este por su atractivo turístico como balneario de playa en Sudamérica y la fantástica arquitectura de Casa Pueblo. Lugares que siguen estando en mi bucket list. ¿Han cometido la locura de intentar empaparse de un lugar en sólo un día? cuéntenme su experiencia



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Desierto Florido: cómo disfrutarlo en un fin de semana

Desierto Florido: cómo disfrutarlo en un fin de semana

Este año el Desierto Florido, en la región de Atacama, Chile, prometía ser uno de las mejores de la historia, debido a la gran cantidad de inusuales lluvias que azotaron la región en el mes de marzo y decidí que no podía dejar pasar la oportunidad de verlo con mis propios ojos.

Como saben tengo un trabajo que puede llegar a ser bastante demandante, pero en el blog me he propuesto mostrarles que esto no es un impedimento para viajar tanto como se pueda, así que aquí les dejo todo lo que deben saber para escaparse a conocer el Desierto Florido en sólo 1 fin de semana.

Viernes (día 1)

Finalizada la jornada de trabajo, partí rápidamente al aeropuerto de Santiago donde tenía vuelo a la ciudad de Copiapó a las 18:57 hrs. Actualmente hay tres aerolíneas volando a este destino y mi elección fue una low cost, sólo llevé equipaje de mano y ahorré tiempo sin tener que despachar equipaje antes, ni tener que esperarlo al llegar allá. Llegué a Copiapó a eso de las 20:15 hrs y partí al módulo de la empresa de rent a car con la que tenía reserva. Contrario a lo que se podría pensar, arrendar auto en esta zona es bastante barato (precios desde $15.000 pesos chilenos por día, que son como unos 25 dólares) y ganas la libertad de recorrer como mejor te parezca la zona.

Entregado el auto, un KIA Río, partí en dirección a Playa “Las Machas”, a un costado de Bahía Inglesa, donde tenía la reserva de mi primer alojamiento (a escasos 20 minutos del aeropuerto). De ahí comer, tomar una cerveza acompañada de uno de los cielos con más estrellas que he visto y descansar para reponer energías.

Recomendaciones día 1:

  • Si viajan el low cost no olviden seguir las reglas del equipaje de mano, recuerden que estas aerolíneas ganan por los errores que nosotros cometemos y uno de ellos es sobrepasar las medidas del equipaje de mano. Si quieren saber exactamente lo que pueden y no pueden llevar y las medidas exactas, revisen este post donde detallo todo eso

 

  • Si deciden rentar auto sin dudarlo háganlo con anticipación, esto principalmente por 2 razones, la primera es que hay buenos descuentos por adelantado y lo segundo es que ese día al llegar las filas personas que querían arrendar no concordaban con la cantidad de autos disponibles y muchos quedaron sencillamente sin auto. En ese sentido ahorré tiempo, dinero y un mal rato.

 

  • Los requisitos para rentar auto incluyen en general ser mayor de edad, tener licencia de conducir vigente y una tarjeta de crédito que puedan usar como garantía. Al recibir el auto no olviden revisarlo bien para que luego no les cobren nada demás.

 

  • Respecto al tipo de auto no se hagan problema, para mí al menos no fue necesario rentar una 4x4, anduve por muchos caminos no asfaltados y no hubo drama, obviamente siempre con precaución. Ideal si el auto no es tan bajo, pero de todos modos con precaución no hay problema. Es útil llevar un cargador de aparatos móviles para el auto.

 

Sábado (día 2):

El plan era salir temprano en búsqueda del desierto florido por lo que a eso de las 8 AM me cargué de energías con el desayuno para salir. Antes de partir camino, paré en Bahía Inglesa a investigar por qué se le sindica como una de las mejores playas de Chile y tuve la suerte de disfrutar de esta playa prácticamente vacía.

Sin duda a ratos el color del mar te hace pensar que estás en el Caribe (hasta que te atreves a meter un pie, por supuesto). Sin duda es un lugar al que pienso volver y creo que esta temporada es ideal para hacerlo, entre agosto y noviembre, antes de que empiece la temporada alta, pero con clima igualmente soleado.

Playa Bahía Inglesa

Alucinante color del agua en Bahía Inglesa

El fenómeno del Desierto Florido se está dando en varias zonas de la región, pero una imagen en particular me hacía ilusión: encontrar las carpetas de flores llamadas “Pata de Guanaco” unas pequeñas flores de un color fucsia intenso.

Tenía referencias de que podía verlas en todo su esplendor a unos 60 kms en dirección contraria a la costa, llegando al cruce a Nantoco pero tomando el camino inverso ruta C-397 que era un camino de tierra de donde era necesario recorrer unos 7 kilometros más o menos hacia adentro. Así que partí hacia allá y bueno, las imágenes hablan por sí solas. Aquí en el mapa les muestro el punto exacto de donde les hablo:

Cruce Nantoco y zona de avistamiento de carpetas de flores “pata de guanaco”

 

Junto con las flores podrán ver gran cantidad de lagartijas, vaquitas del desierto y lo que más llamó mi atención sin duda, ver que entre las flores hay gran cantidad de conchitas de caracoles de mar, ¡a 60 kilómetros de la costa! Lo que sin duda nos hace darnos cuenta lo mucho que ha cambiado la geografía del lugar con el paso de los años.

 

Flores y más flores

Entre las especies que florecen durante el fenómeno y que logré ver se cuentan:

Campanilla / Suspiros del campo / Flor del Jote (abajo pueden ver las caracolas de mar)

 

Coronas de fraile / Pata de Guanaco

 

Luego de disfrutar este lugar un buen rato, llenándome de esa energía poderosa de la naturaleza y aprovechando de tomar buenas fotografías partí rumbo a mi segundo alojamiento en la ciudad de Copiapó. Aquí descansar, comer y cargar pilas para el día siguiente.

Recomendaciones día 2:

  • Respeten los senderos, al acercarse a las zonas donde el desierto florido está alcanzando su peak, respeten los senderos y no pisen por ningún motivo las flores para no entorpecer su desarrollo ni el de sus semillas para una próxima floración. Dejen el auto donde están las huellas.

 

  • No olviden el bloqueador solar, en el norte de Chile el sol pega y fuerte, más cuando estás disfrutando de la naturaleza. Usen bloqueador solar.

 

  • Si, como yo, son propensos a ser carnada de insectos, usen algún repelente ojalá biodegradable. Verán que junto con las flores se desarrollan gran cantidad de insectos en este ecosistema estacional (sí, algo me picó, no tengo idea qué).

 

  • Si consumen algún alimento llévense su basura y por ningún motivo dejen tiradas en el lugar colillas de cigarro. Ayudemos a que este lugar se mantenga libre de los desastres que provoca el hombre.

 

Domingo (día 3)

Con la satisfacción de haber visto lo que pensaba era lo mejor del desierto florido, quise dedicar este último día a conocer otro de los puntos de interés de la región. La playa “La Virgen” otra de las sindicadas como de las mejores de Chile, por lo que luego de desayunar me dispuse a conducir hacia la zona.

Playa la Virgen

Playa la Virgen, vista desde arriba

 

Había oído que en los caminos costeros de la región de Atacama también se estaba desarrollando el fenómeno del Desierto Florido, pero no puse demasiada atención. Cuál fue mi sorpresa que en el camino hacia “Playa la Virgen” y desde ahí hacia Puerto Viejo me encontré con los paisajes que les muestro a continuación, nuevamente la naturaleza dejándome sin palabras.

 

Desierto florido entre Playa la Virgen y Puerto Viejo

 

Desde playa La Virgen, el cuidador de la entrada nos dijo que siguiéramos una huella de camino que llevaba hasta Puerto Viejo y en ese trayecto tomé las imágenes superiores. Este camino se toma saliendo del estacionamiento de la playa inmediatamente a la izquierda y hay que seguir precarias señalizaciones en las piedras, pero la huella está bien demarcada y el camino no es de gran dificultad.

Al llegar a Puerto Viejo, cometí el error de tomar el camino que en el mapa de abajo verán como C-302, no hay ninguna advertencia de que este camino mas adelante está cortado por el aluvión de marzo, por lo que me tuve que devolver. Tuve que tomar nuevamente C-358, luego devolverme por C-324 y tomar C-318 hacia Bahía Inglesa.

Verán gran cantidad de flores tanto camino a playa “La Virgen” hasta Puerto Viejo. C-302 está cortado, el cruce es por C-318

 

Ya con la satisfacción de haber llenado mis sentidos de estos estímulos visuales, decidí ir a probar la comida del mar por la que se conoce la zona, volví a Bahía Inglesa a relajarme en uno de los restaurantes de la orilla del mar. Particularmente en uno ofrecían ostiones vivos, que es el marisco insigne de la zona y pues había que probarlos.

 

Ostiones, vivos / para comer crudos con limón / o a la parmesana con queso y vino blanco

Luego de comer, tomé la ruta hacia el aeropuerto que estaba a unos 20 minutos, devolví el auto en los corrales del mismo aeropuerto y esperé mi vuelo de vuelta a Santiago a las 18:30 hrs. Con la felicidad de haberme desconectado de la rutina, de haber estado ante un fenómeno natural único y comprobando una vez más que Chile tiene muchísimo que ofrecer.

Recomendaciones día 3:

  • Devuelvan el auto con la gasolina a tope, lo devolví con apenas una rayita menos y me cobraron desproporcionadamente por esta falta.

 

  • Aprovechen de probar la comida local, los Ostiones son los mariscos por excelencia de la zona. Si no les gustan crudos, sin duda vale la pena comerlos parmesanos, con queso y vino blanco.

 

Espero que este artículo les ayude a organizarse y darse cuenta que aún con poco tiempo podemos disfrutar de las maravillas de Chile y de este fenómeno, que este año se está dejando ver de espectacular manera! ¿te animas a conocerlo?

10 cosas que ver y hacer en La Habana

10 cosas que ver y hacer en La Habana

La Habana es un destino que me fascinó a poco de poner un pie en la ciudad. Dicen que es una ciudad que amas o que odias y definitivamente para mi fue lo primero. Es una ciudad con un ritmo empalagoso, apasionada, llena de contrastes que la hacen aún más enigmática, llena de vida en cada esquina, de colores, de música.

Sin duda mucho más que todo me cautivó su gente, sentarme a conversar por horas y ver cómo los cubanos se apasionan con los temas de conversación, sus convicciones y el hambre de saber cómo somos y vivimos los que estamos fuera de la isla. Les comparto lo que no se pueden perder, si visitan la ciudad:

1) Visitar la plaza de la revolución: Ubicada en la zona de Vedado, es una de las plazas más grandes del mundo con cerca de 72 mil metros cuadrados. Aquí es donde Fidel daba sus multitudinarios discursos y en sus flancos verán importantes edificios de gobierno. Destacan el  Ministerio del Interior con un gran mural del Che Guevara y el Banco Metropolitano, con un mural mucho más reciente del año 2005 de Camilo Cienfuegos.

Frente a ellos, a una distancia considerable, se alza imponente el monumento a José Martí, una torre de más de 110 metros de alto, que de verdad me dejó sin palabras por la perfección de sus detalles. Esta torre tiene un mirador y también un museo sobre su vida y obra. Subir al mirador tiene una valor de 3 CUC y el mirador más el museo 5 CUC.  Tras el monumento verán el Palacio de la Revolución.

Este lugar me dejó sin palabras, la carga histórica que tiene es tremenda y se siente. Les recomiendo visitarla en horarios donde el sol no sea tan implacable. Yo fui a eso del medio día y no hay un milímetro de sombra donde protegerse.

Plaza de la Revolución

Sin palabras – Plaza de la Revolución – desde el monumento a José Martí

2) Comprar artesanías en el mercado de San José: El mercado de San José en La Habana, es desde el año 2009 un centro cultural y mercado de artesanías, luego de ser por años un lugar destinado a bodegaje de café, azúcar, aguardiente y otros exportables por su proximidad con el puerto. Se encuentra ubicado en el último segmento de la Avenida del Puerto, con muy lindas vistas a la bahía.

En este mercado me maravillaron sobre todo las pinturas, aquí encontrarán pinturas de todos los estilos y podrán conversar con los pintores in situ. Los precios son bajísimos para la cantidad de detalle y hay obras de gran formato. Podrán encontrar además todo tipo de artesanías y souvenirs, donde destacan los clásicos imanes de refrigerador a 2x1 CUC o 12x5 CUC.

Un dato importante si compran pinturas es que soliciten la boleta o recibo de la compra, con esto quedarán exentos del pago de impuesto a la salida del país, yo tuve que pagarlo por desconocimiento y aunque no es mucho (3 CUC), pude habérmelo ahorrado de haber sabido esto.

Artesanías mercado de San José

3) Pasear por el malecón de La Habana: este paseo costero de 8 kilómetros de extensión es un lugar ideal para pasear relajadamente, disfrutando la música de trovadores callejeros, mirando cómo los cubanos se juntan a compartir o cómo otros se disponen a pescar. Ideal para caminarlo por la tarde y empaparse de la vibra de la ciudad, mientras disfrutas la brisa del mar.

Malecón al atardecer – vista desde la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña

4) Ir a la ceremonia del cañonazo de las 9: todas la noches, a las 9 de la noche, en la fortaleza de San Carlos de la Cabaña, se celebra la ceremonia del cañonazo de las 9, donde se rememora, con trajes a la usanza de la época, el disparo de cañón que en la época colonial, anunciaba el cierre de las murallas que rodeaban la ciudad para protegerla de corsarios y piratas durante la noche. Se utiliza una bala de salva para estos fines y desde temprano en el sector pueden encontrar variadas artesanías e incluso un lugar para comer.

La fortaleza es muy bonita, pero como buena cazadora de atardeceres que soy, me impactó mucho más que el cañonazo, ver el atardecer desde este lugar y la hermosa vista del malecón desde el morro. Es un punto perfecto para fotografiar la ciudad.

Fortaleza de san Carlos de la Cabaña

5) Tomar un mojito en la bodeguita del medio y un daiquirí en el Floridita: ambos bares popularizados por Ernest Hemingway, quien tomaba precisamente estos tragos allí. Prepárense para hacer largas filas porque estos lugares nunca están vacíos, sin embargo son parte de la cultura popular y vale la pena ver de qué se tratan. Comer en la “Bodeguita del Medio” sin embargo no me pareció tan bueno, la comida es más sabrosa en otros lugares.

La “Bodeguita del Medio” se llena, hay que armarse de paciencia para entrar

6) Recorrer las plazas de la Habana vieja y perderse por sus callejones: La Habana fue declarada patrimonio de la humanidad en el año 1982 y no es de extrañar, porque está llena de construcciones y plazas dignas de ser admiradas, que nos mantienen pensando que la ciudad se detuvo en el tiempo. Existen 4 plazas principales, todas distintas una de otra, que pueden unir caminando y luego darse el tiempo para perderse por sus calles.

Yo empecé por la Plaza de Armas, siguiendo por la Plaza de San Francisco, polo comercial en la época colonial, por su cercanía con el puerto, aquí verán la imponente iglesia de San Francisco de Asís. La Plaza Vieja tiene un estilo colonial muy español que incluso recuerda levemente a la Plaza Mayor de Madrid. Aquí encontrarán numerosos cafés y cervecerías para refrescarse del calor que azota la ciudad. Para terminar, la Plaza de La Catedral es un imperdible, sobretodo si tienen ocasión de pasar por aquí de noche. La iluminación le da un toque muy especial a esta iglesia de torres asimétricas y calles adoquinadas.

A pocos pasos de ahí encontrarán la “Bodeguita del Medio”. Piérdanse por las sus calles, encontrarán muchos tesoros dignos de ser retratados y admirados. En calle Mercaderes hay una plaza pequeñita donde está el museo de Simón Bolívar, con una estatua de bronce y un hermoso mural de fondo. Encontrarán muchísimos restaurantes con sus mesas fuera para tomar una cerveza por 1,5 CUC o comer algo también a muy buen precio, mientras se deleitan escuchando músicos tocando salsa en cada esquina, en cada rincón y gente bailando en las calles.

Plaza de la catedral y Plaza de San Francisco

Plaza vieja – La Habana

7) Tomar un coco taxi: toda una aventura sin duda desplazarse en estos populares moto taxis con forma de coco por la ciudad de La Habana, tomé uno desde la Plaza de la Revolución hasta el Mercado de San José por 10 CUC y creo que es una experiencia que hay que probar. Ellos tienen taxímetro, pero aún así pregunten de antemano un valor aproximado para que no se lleven sorpresas desagradables.

Moverse en Coco Taxi

8) Ir a un show de salsa: el legado musical cubano es innegable y parte de la herencia cultural de latinoamérica es la salsa. Vale mucho la pena visitar alguno de los tantos shows que se ofrecen y conocer a músicos con larga data e historia en el país. Dentro de los shows que se ofrecen está el popular }2Tropicana”, que se salía de mi presupuesto, bordeando los 100 CUC la entrada, un show de “Buena Vista Social Club” con un valor similar y el de “Los Legendarios del Guajirito”, que agrupa artistas de varias grupos populares de salsa y rescata lo más clásico de esta rama musical cubana. Este último lo fui a ver e incluía una cena de 3 platos muy sabrosa y 3 bebidas o tragos por 54 CUC, muy recomendable.

“Legendarios del Guajirito”

9) Probar la gastronomía local: me enamoré de la ropa vieja acompañada de moros y cristianos ¡qué comida tan sabrosa! es el plato más tradicional, que involucra carne de res deshebrada y muy jugosa, preparada con variadas especias, que se acompaña de este arroz blanco con frijol negro que termina siendo su perfecto complemento. Si se mueven luego hacia los cayos, les recomiendo probar la gran variedad de pescados disponibles y como no, la langosta, esta delicia que el caribe nos pone a disposición.  

Ropa Vieja con Moros y Cristianos – Langosta

10) Compartir con los cubanos: la gente en Cuba es muy cariñosa, apasionada en sus debates y tiene una forma muy particular de ver la vida. Durante este viaje tuve una conversación con un chofer de “guagua” que cambió mucho mi forma de ver las cosas, respecto a cómo nos ven a los sudamericanos desde afuera, les compartiré estas reflexiones en otro post. Compartan con la gente en los bares, conversen con los choferes de transporte, empápense de la cultura local, déjense seducir por la forma de ser de los cubanos y verán a qué me refiero cuando digo que gran parte del patrimonio de este país es su gente.

Sin duda me llevé muchas sorpresas en La Habana y espero que estas lista de actividades les sirva para recorrer y comprender esta ciudad de tantos contrastes, que tiene tanto para entregar. ¿Y tú ya la visitaste? ¡cuéntame tus impresiones!

 

San Blas, Panamá: Todo lo que debes saber

San Blas, Panamá: Todo lo que debes saber

Ya en un post anterior les conté las 10 razones por las que me enamoré de San Blas, así que aquí está lo que les debo, todo lo que necesitan saber para llegar hasta aquí.

Soy una enamorada del mar, siento que el mar es vida, es transformación, que energéticamente es un purificador natural y me llena de paz. Es por esto que en mis arrancadas suele haber playas, pero estoy siempre buscando esas playas poco conocidas, más conservadas, menos explotadas turísticamente y San Blas encaja perfecto con este concepto.

¿Cómo llegar a San Blas?

Para llegar al archipiélago de  San Blas lo primero que debes hacer es llegar al puerto de Cartí, desde Ciudad de Panamá, en el mapa lo verás a unos 80 kms, pero por las características del camino háganse la idea de que la llegada no será rápida ni fácil. Es imprescindible llegar al lugar en 4x4 pues si bien la primera parte de la carretera es un corredor bien asfaltado y moderno, el último tramo es de subidas y bajadas empinadísimas con curvas y contracurvas muy cerradas, sólo aptas para este tipo de vehículos y con conductores experimentados que conozcan la zona. Hay innumerable cantidad de tours que ofrecen este transporte. Si se marean con facilidad recomiendo llevar algo para el mareo y una bolsa nunca está demás… unos chicos que iban en nuestro jeep la necesitaron y mucho. El valor de este viaje en 4x4 es de 50 a 60 usd.

Cómo llegar a San Blas desde Ciudad de Panamá

En el último tramo del trayecto hay un paso fronterizo que es la puerta de entrada a la reserva indígena de la comarca Guna Yala, por tanto les serán requeridos sus pasaportes, aquí  se pagarán 20 dólares de entrada a turistas extranjeros y 5 a locales.

Punto fronterizo de entrada a la comarca Guna Yala

El puerto de Cartí es bastante rústico, verán mucho movimiento y desde aquí en adelante todas las actividades en las islas están comandadas por los Gunas, quienes son dueños de las islas. Esto es precisamente lo que más me gustó, ya que ha permitido la  conservación del archipiélago y el hecho de que no puedan entrar las cadenas hoteleras a destruir las islas y su biodiversidad. En Cartí nuevamente tendrán que pagar, esta vez un impuesto a la comarca indígena que 2 usd por persona.

Puerto de Cartí, no se preocupen es sólo la entrada al paraíso

Desde Cartí no alcanzarán a ver las islas de San Blas, porque están a unos 40 minutos en lancha desde el puerto y les prometo que ni adivinan lo hermoso que puede llegar a ser. El puerto se ve sucio y el agua se ve café. Las lanchas tienen techo y el uso de salvavidas es obligatorio. Si bien son seguras, este trayecto de mínimo 40 minutos puede tornarse un poco pesado de acuerdo al oleaje. La lancha que abordé pasó a poner gasolina a una improvisada gasolinera de lanchas, no quise ni pensar lo que podía pasar si alguien prendía un cerillo!

¿Ir por el día o quedarse?

Si van por el día: a las islas de San Blas, pueden contratar el servicio con alguna de las múltiples compañías que ofrecen tours, si bien esto les permite hacerse una idea del lugar, les aseguro que quedarán con gusto a poco…son casi 5 horas de ida, 5 de vuelta, es demasiado poquito el tiempo para disfrutar este lugar y los tours los llevarán a las islas que están más desarrolladas y por tanto más llenas de turistas. Ahora si no dispones de más tiempo, sin duda es preferible esto, a nada. Los tour parten desde los hoteles a eso de las 4 a 5 AM,La mayoría de los tour bordea los 120 usd e incluyen comida.

Si lo que quieren es quedarse las alternativas son tres:

1) Acampar en alguna de las islas: para esto es necesario que lleven su equipo y dependiendo de la isla pagarán alrededor de 8 a 10 usd por día, por poner su carpa. Cada isla tiene tarifas distintas y esto dependerá de a qué familia Guna pertenece la isla. Por favor, si escogen esta opción, sean responsables con la basura que generen y llévense sus desechos de vuelta, cuidemos entre todos este paraíso . Para moverse entre una isla y otra a conocer, pueden tomar lanchas o cayucos de los Guna, de modo que puedan conocer más.

2) Arrendar una choza o cabaña: En algunas de las islas los Guna han construido acomodaciones básicas, rústicas, con baño comunitario o en algunos casos privado, la mayoría con piso de tierra y techo de paja, pero absolutamente frente al mar, algunas incluso tienen una escalera para llegar a él directamente. Los precios varían y no son demasiadas las cabañas disponibles, por lo que si esta opción se les hace atractiva, recomiendo que reserven con tiempo. Pueden encontrar precios y hacer sus reservas a través de Booking, verán precios desde 80 hasta 300 usd.

Cabañas rústicas sobre el mar

3) Rentar un cuarto en un catamarán o velero: entre mucho buscar opciones me encontré con Sailing Life Experience, que ofrece rentar una cabina o camarote, con todas las comidas incluidas, en el catamarán o velero de algún viajero que esté parando en San Blas. Si bien no es la opción más económica, me pareció una idea y una experiencia increíble. En esta opción además de tener las comidas incluidas, estarán compartiendo con la tripulación y tendrán la oportunidad de ir navegando por tantas islas como quieran conocer, a su ritmo, según los días que decidan quedarse. Un verdadero sueño.

Hay múltiples embarcaciones que rentan cuartos a viajeros

Hay barcos con varias cabinas y barcos privados, todo dependerá de su presupuesto, los valores por día por persona, con pensión completa oscilan entre 150 y 300 usd. El sitio web es administrado por Marina, una chica española que tiene una sensibilidad especial para encontrar el barco perfecto para cada viajero, muy responsable, se preocupó de todo hasta que llegamos a nuestro barco.

Lo que más me gustó de esta última opción como viajera, fue conocer la forma de vida de estos tripulantes, a veces solitarios, a veces parejas, a veces familias incluso con niños, que han adoptado esta forma de vida  y se van moviendo por el mundo a su antojo, cruzando mares y océanos y viviendo la vida del mar. Me encantó contagiarme un poco con esa vibra, con esa forma de vida relajada, con un ritmo distinto, de comer lo que el mar te ofrece e ir viviendo el día, sin stress ni la locura de vivir en una gran ciudad. Un agradecimiento especial a Daniel y Drika, quienes nos recibieron en el Catamarán Sur, fue un tremendo gusto compartir un poquito de la vida con Ustedes, buenos vientos y buena mar!

Como pueden ver hay opciones para todos los gustos y bolsillos, podrán ver en las fotos que es un lugar del que no dan ganas de irse, un paraíso al que volvería una y otra vez… ¿ya conociste este lugar? déjame tus impresiones!



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San Blas, Panamá: 10 razones para amar este paraíso desconocido

San Blas, Panamá: 10 razones para amar este paraíso desconocido

Panamá no figuraba en mi imaginario de Caribe y San Blas fue una tremendísima sorpresa, ahora no hay quien quite este archipiélago del número 1 en mi lista de destinos de playa, tranquilidad y desbordante belleza. Aquí tienen las 10 razones para enamorarse de este destino:

1) Paisajes idílicos: Lo primero que sentí al llegar, fue que estaba dentro de un fondo de pantalla de Windows, ese clásico fondo de pantalla con la isla y el mar turquesa que por cierto estuvo en mi computador durante todos los 90´s. San Blas es un verdadero paraíso, ni bien te aproximas en la lancha te quita el aliento.

A que no parece un fondo de pantalla? Hermoso!

2) 365 islas vírgenes: No 1 ni 2, leyeron bien, 365! las islas pertenecen a los Guna y muchas de ellas no están habitadas, si bien ellos como dueños pueden cobrarle a los turistas por entrar en las islas, esto no suele superar los 2 ó 3 dólares. Las islas de San Blas son vírgenes, pueden recorrerlas de punta a cabo y como son tantas, no se extrañen de estar en una isla completamente solos. Como en una postal del caribe.

Como caminar por una postal

3) No hay grandes cadenas hoteleras: Esto ha permitido que la explotación turística sea baja y por lo tanto que las islas de San Blas, se conserven prácticamente intactas. No ha llegado el turismo de masas a arruinarlo todo, ni a destruirlo todo y esperemos que esto siga así. Simplemente perfecto!

4) Playas de arena blanca y fina: la arena es fina y por ser blanca no se calienta, además el oleaje es casi nulo, perfecto para relajarse, sin que una ola te revuelque por la arena.

Playas de arena blanca y fina, espectaculares

 

5) Perfecto para el snorkel y buceo: El mar es turquesa y va cambiando de tonos, el agua es de gran transparencia. Hay barcos hundidos y barreras coralinas con gran diversidad de peces y rayas, además el mar es una taza de leche en esta zona. Si les gustan estas actividades, creo que este sin duda es su lugar.

El mar es perfecto para el buceo y snorkel

6) Cultura indígena ancestral Guna: Los Guna son un pueblo indígena muy respetado, dueño de las islas en la comarca de Guna Yala y es posible compartir con ellos y ver en vivo sus tradiciones. Suelen vender su pesca diaria a los tours y a los barcos que están anclados en los alrededores. Pescan el Pargo y también la langosta cuando no está en veda y la ofrecen remando en sus cayucos tallados. Las mujeres Guna trabajan la artesanía en Molas, que es una especie de bordado de telas sobre telas, con costuras invisibles y mucho colorido, que van contando historias. Es un trabajo precioso y de mucha tradición. Sean respetuosos y seguro podrán aprender mucho de ellos y por qué no, traerse algún recuerdo de vuelta y de paso ayudar a la economía local indígena.

Mujeres Guna mostrando sus molas – Las canoas de los Guna

 

7) Buena vibra: Tanto los Guna como la gente que arrienda cuartos en sus catamaranes y veleros dentro del archipiélago de San Blas, gozan de una vibra riquísima de relajo y buena onda, que es absolutamente contagiosa.

8) Comida del mar rica y fresca: Podrán probar riquísimos platos de pescados frescos y exquisitas langostas, acompañadas con el sabroso arroz con coco.

9) El encanto de una isla, multiplicado por 365: Soy una fanática de las islas porque siento que en ellas el tiempo parece detenerse y la gente vive a otro ritmo. Valoran la vida de otra forma, sin prisa y con calma. Comparten de otra manera con sus cercanos y el stress que vivimos en las grandes urbes sencillamente no existe. Siempre me han fascinado las islas y aquí esto se multiplica junto a cada opción de isla diferente que tienen para conocer.

El ritmo tranquilo de las islas, que permite bajar las revoluciones

10) el cielo estrellado en el mar: Nunca en mi vida vi tantas estrellas de mar juntas, están por la orilla de las islas de distintos colores a simple vista las verán allí. Disfruten mirándolas pero por favor no las tomen ni las saquen del agua. Son seres vivos bastante frágiles, mueren al no estar en el agua, se queman con el protector solar que usamos en nuestra piel y se estresan al ser tomadas. Cuidemos este verdadero paraíso y eduquemos para que dure por muchísimos años más.

Estrellas de mar por todas partes!

¿Qué les ha parecido este paraíso? ¿Ya vivieron la experiencia de conocer este lugar? En el próximo post les contaré todo lo que necesitan saber para llegar a este lugar desde Ciudad de Panamá.

 

 



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