10 cosas que ver y hacer en La Habana

10 cosas que ver y hacer en La Habana

La Habana es un destino que me fascinó a poco de poner un pie en la ciudad. Dicen que es una ciudad que amas o que odias y definitivamente para mi fue lo primero. Es una ciudad con un ritmo empalagoso, apasionada, llena de contrastes que la hacen aún más enigmática, llena de vida en cada esquina, de colores, de música.

Sin duda mucho más que todo me cautivó su gente, sentarme a conversar por horas y ver cómo los cubanos se apasionan con los temas de conversación, sus convicciones y el hambre de saber cómo somos y vivimos los que estamos fuera de la isla. Les comparto lo que no se pueden perder, si visitan la ciudad:

1) Visitar la plaza de la revolución: Ubicada en la zona de Vedado, es una de las plazas más grandes del mundo con cerca de 72 mil metros cuadrados. Aquí es donde Fidel daba sus multitudinarios discursos y en sus flancos verán importantes edificios de gobierno. Destacan el  Ministerio del Interior con un gran mural del Che Guevara y el Banco Metropolitano, con un mural mucho más reciente del año 2005 de Camilo Cienfuegos.

Frente a ellos, a una distancia considerable, se alza imponente el monumento a José Martí, una torre de más de 110 metros de alto, que de verdad me dejó sin palabras por la perfección de sus detalles. Esta torre tiene un mirador y también un museo sobre su vida y obra. Subir al mirador tiene una valor de 3 CUC y el mirador más el museo 5 CUC.  Tras el monumento verán el Palacio de la Revolución.

Este lugar me dejó sin palabras, la carga histórica que tiene es tremenda y se siente. Les recomiendo visitarla en horarios donde el sol no sea tan implacable. Yo fui a eso del medio día y no hay un milímetro de sombra donde protegerse.

Plaza de la Revolución

Sin palabras – Plaza de la Revolución – desde el monumento a José Martí

2) Comprar artesanías en el mercado de San José: El mercado de San José en La Habana, es desde el año 2009 un centro cultural y mercado de artesanías, luego de ser por años un lugar destinado a bodegaje de café, azúcar, aguardiente y otros exportables por su proximidad con el puerto. Se encuentra ubicado en el último segmento de la Avenida del Puerto, con muy lindas vistas a la bahía.

En este mercado me maravillaron sobre todo las pinturas, aquí encontrarán pinturas de todos los estilos y podrán conversar con los pintores in situ. Los precios son bajísimos para la cantidad de detalle y hay obras de gran formato. Podrán encontrar además todo tipo de artesanías y souvenirs, donde destacan los clásicos imanes de refrigerador a 2x1 CUC o 12x5 CUC.

Un dato importante si compran pinturas es que soliciten la boleta o recibo de la compra, con esto quedarán exentos del pago de impuesto a la salida del país, yo tuve que pagarlo por desconocimiento y aunque no es mucho (3 CUC), pude habérmelo ahorrado de haber sabido esto.

Artesanías mercado de San José

3) Pasear por el malecón de La Habana: este paseo costero de 8 kilómetros de extensión es un lugar ideal para pasear relajadamente, disfrutando la música de trovadores callejeros, mirando cómo los cubanos se juntan a compartir o cómo otros se disponen a pescar. Ideal para caminarlo por la tarde y empaparse de la vibra de la ciudad, mientras disfrutas la brisa del mar.

Malecón al atardecer – vista desde la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña

4) Ir a la ceremonia del cañonazo de las 9: todas la noches, a las 9 de la noche, en la fortaleza de San Carlos de la Cabaña, se celebra la ceremonia del cañonazo de las 9, donde se rememora, con trajes a la usanza de la época, el disparo de cañón que en la época colonial, anunciaba el cierre de las murallas que rodeaban la ciudad para protegerla de corsarios y piratas durante la noche. Se utiliza una bala de salva para estos fines y desde temprano en el sector pueden encontrar variadas artesanías e incluso un lugar para comer.

La fortaleza es muy bonita, pero como buena cazadora de atardeceres que soy, me impactó mucho más que el cañonazo, ver el atardecer desde este lugar y la hermosa vista del malecón desde el morro. Es un punto perfecto para fotografiar la ciudad.

Fortaleza de san Carlos de la Cabaña

5) Tomar un mojito en la bodeguita del medio y un daiquirí en el Floridita: ambos bares popularizados por Ernest Hemingway, quien tomaba precisamente estos tragos allí. Prepárense para hacer largas filas porque estos lugares nunca están vacíos, sin embargo son parte de la cultura popular y vale la pena ver de qué se tratan. Comer en la “Bodeguita del Medio” sin embargo no me pareció tan bueno, la comida es más sabrosa en otros lugares.

La “Bodeguita del Medio” se llena, hay que armarse de paciencia para entrar

6) Recorrer las plazas de la Habana vieja y perderse por sus callejones: La Habana fue declarada patrimonio de la humanidad en el año 1982 y no es de extrañar, porque está llena de construcciones y plazas dignas de ser admiradas, que nos mantienen pensando que la ciudad se detuvo en el tiempo. Existen 4 plazas principales, todas distintas una de otra, que pueden unir caminando y luego darse el tiempo para perderse por sus calles.

Yo empecé por la Plaza de Armas, siguiendo por la Plaza de San Francisco, polo comercial en la época colonial, por su cercanía con el puerto, aquí verán la imponente iglesia de San Francisco de Asís. La Plaza Vieja tiene un estilo colonial muy español que incluso recuerda levemente a la Plaza Mayor de Madrid. Aquí encontrarán numerosos cafés y cervecerías para refrescarse del calor que azota la ciudad. Para terminar, la Plaza de La Catedral es un imperdible, sobretodo si tienen ocasión de pasar por aquí de noche. La iluminación le da un toque muy especial a esta iglesia de torres asimétricas y calles adoquinadas.

A pocos pasos de ahí encontrarán la “Bodeguita del Medio”. Piérdanse por las sus calles, encontrarán muchos tesoros dignos de ser retratados y admirados. En calle Mercaderes hay una plaza pequeñita donde está el museo de Simón Bolívar, con una estatua de bronce y un hermoso mural de fondo. Encontrarán muchísimos restaurantes con sus mesas fuera para tomar una cerveza por 1,5 CUC o comer algo también a muy buen precio, mientras se deleitan escuchando músicos tocando salsa en cada esquina, en cada rincón y gente bailando en las calles.

Plaza de la catedral y Plaza de San Francisco

Plaza vieja – La Habana

7) Tomar un coco taxi: toda una aventura sin duda desplazarse en estos populares moto taxis con forma de coco por la ciudad de La Habana, tomé uno desde la Plaza de la Revolución hasta el Mercado de San José por 10 CUC y creo que es una experiencia que hay que probar. Ellos tienen taxímetro, pero aún así pregunten de antemano un valor aproximado para que no se lleven sorpresas desagradables.

Moverse en Coco Taxi

8) Ir a un show de salsa: el legado musical cubano es innegable y parte de la herencia cultural de latinoamérica es la salsa. Vale mucho la pena visitar alguno de los tantos shows que se ofrecen y conocer a músicos con larga data e historia en el país. Dentro de los shows que se ofrecen está el popular }2Tropicana”, que se salía de mi presupuesto, bordeando los 100 CUC la entrada, un show de “Buena Vista Social Club” con un valor similar y el de “Los Legendarios del Guajirito”, que agrupa artistas de varias grupos populares de salsa y rescata lo más clásico de esta rama musical cubana. Este último lo fui a ver e incluía una cena de 3 platos muy sabrosa y 3 bebidas o tragos por 54 CUC, muy recomendable.

“Legendarios del Guajirito”

9) Probar la gastronomía local: me enamoré de la ropa vieja acompañada de moros y cristianos ¡qué comida tan sabrosa! es el plato más tradicional, que involucra carne de res deshebrada y muy jugosa, preparada con variadas especias, que se acompaña de este arroz blanco con frijol negro que termina siendo su perfecto complemento. Si se mueven luego hacia los cayos, les recomiendo probar la gran variedad de pescados disponibles y como no, la langosta, esta delicia que el caribe nos pone a disposición.  

Ropa Vieja con Moros y Cristianos – Langosta

10) Compartir con los cubanos: la gente en Cuba es muy cariñosa, apasionada en sus debates y tiene una forma muy particular de ver la vida. Durante este viaje tuve una conversación con un chofer de “guagua” que cambió mucho mi forma de ver las cosas, respecto a cómo nos ven a los sudamericanos desde afuera, les compartiré estas reflexiones en otro post. Compartan con la gente en los bares, conversen con los choferes de transporte, empápense de la cultura local, déjense seducir por la forma de ser de los cubanos y verán a qué me refiero cuando digo que gran parte del patrimonio de este país es su gente.

Sin duda me llevé muchas sorpresas en La Habana y espero que estas lista de actividades les sirva para recorrer y comprender esta ciudad de tantos contrastes, que tiene tanto para entregar. ¿Y tú ya la visitaste? ¡cuéntame tus impresiones!

 

San Blas, Panamá: Todo lo que debes saber

San Blas, Panamá: Todo lo que debes saber

Ya en un post anterior les conté las 10 razones por las que me enamoré de San Blas, así que aquí está lo que les debo, todo lo que necesitan saber para llegar hasta aquí.

Soy una enamorada del mar, siento que el mar es vida, es transformación, que energéticamente es un purificador natural y me llena de paz. Es por esto que en mis arrancadas suele haber playas, pero estoy siempre buscando esas playas poco conocidas, más conservadas, menos explotadas turísticamente y San Blas encaja perfecto con este concepto.

¿Cómo llegar a San Blas?

Para llegar al archipiélago de  San Blas lo primero que debes hacer es llegar al puerto de Cartí, desde Ciudad de Panamá, en el mapa lo verás a unos 80 kms, pero por las características del camino háganse la idea de que la llegada no será rápida ni fácil. Es imprescindible llegar al lugar en 4x4 pues si bien la primera parte de la carretera es un corredor bien asfaltado y moderno, el último tramo es de subidas y bajadas empinadísimas con curvas y contracurvas muy cerradas, sólo aptas para este tipo de vehículos y con conductores experimentados que conozcan la zona. Hay innumerable cantidad de tours que ofrecen este transporte. Si se marean con facilidad recomiendo llevar algo para el mareo y una bolsa nunca está demás… unos chicos que iban en nuestro jeep la necesitaron y mucho. El valor de este viaje en 4x4 es de 50 a 60 usd.

Cómo llegar a San Blas desde Ciudad de Panamá

En el último tramo del trayecto hay un paso fronterizo que es la puerta de entrada a la reserva indígena de la comarca Guna Yala, por tanto les serán requeridos sus pasaportes, aquí  se pagarán 20 dólares de entrada a turistas extranjeros y 5 a locales.

Punto fronterizo de entrada a la comarca Guna Yala

El puerto de Cartí es bastante rústico, verán mucho movimiento y desde aquí en adelante todas las actividades en las islas están comandadas por los Gunas, quienes son dueños de las islas. Esto es precisamente lo que más me gustó, ya que ha permitido la  conservación del archipiélago y el hecho de que no puedan entrar las cadenas hoteleras a destruir las islas y su biodiversidad. En Cartí nuevamente tendrán que pagar, esta vez un impuesto a la comarca indígena que 2 usd por persona.

Puerto de Cartí, no se preocupen es sólo la entrada al paraíso

Desde Cartí no alcanzarán a ver las islas de San Blas, porque están a unos 40 minutos en lancha desde el puerto y les prometo que ni adivinan lo hermoso que puede llegar a ser. El puerto se ve sucio y el agua se ve café. Las lanchas tienen techo y el uso de salvavidas es obligatorio. Si bien son seguras, este trayecto de mínimo 40 minutos puede tornarse un poco pesado de acuerdo al oleaje. La lancha que abordé pasó a poner gasolina a una improvisada gasolinera de lanchas, no quise ni pensar lo que podía pasar si alguien prendía un cerillo!

¿Ir por el día o quedarse?

Si van por el día: a las islas de San Blas, pueden contratar el servicio con alguna de las múltiples compañías que ofrecen tours, si bien esto les permite hacerse una idea del lugar, les aseguro que quedarán con gusto a poco…son casi 5 horas de ida, 5 de vuelta, es demasiado poquito el tiempo para disfrutar este lugar y los tours los llevarán a las islas que están más desarrolladas y por tanto más llenas de turistas. Ahora si no dispones de más tiempo, sin duda es preferible esto, a nada. Los tour parten desde los hoteles a eso de las 4 a 5 AM,La mayoría de los tour bordea los 120 usd e incluyen comida.

Si lo que quieren es quedarse las alternativas son tres:

1) Acampar en alguna de las islas: para esto es necesario que lleven su equipo y dependiendo de la isla pagarán alrededor de 8 a 10 usd por día, por poner su carpa. Cada isla tiene tarifas distintas y esto dependerá de a qué familia Guna pertenece la isla. Por favor, si escogen esta opción, sean responsables con la basura que generen y llévense sus desechos de vuelta, cuidemos entre todos este paraíso . Para moverse entre una isla y otra a conocer, pueden tomar lanchas o cayucos de los Guna, de modo que puedan conocer más.

2) Arrendar una choza o cabaña: En algunas de las islas los Guna han construido acomodaciones básicas, rústicas, con baño comunitario o en algunos casos privado, la mayoría con piso de tierra y techo de paja, pero absolutamente frente al mar, algunas incluso tienen una escalera para llegar a él directamente. Los precios varían y no son demasiadas las cabañas disponibles, por lo que si esta opción se les hace atractiva, recomiendo que reserven con tiempo. Pueden encontrar precios y hacer sus reservas a través de Booking, verán precios desde 80 hasta 300 usd.

Cabañas rústicas sobre el mar

3) Rentar un cuarto en un catamarán o velero: entre mucho buscar opciones me encontré con Sailing Life Experience, que ofrece rentar una cabina o camarote, con todas las comidas incluidas, en el catamarán o velero de algún viajero que esté parando en San Blas. Si bien no es la opción más económica me pareció una idea y una experiencia increíble. En esta opción además de incluir las comidas, estarán compartiendo con la tripulación, y la oportunidad de ir navegando por tantas islas como quisieras conocer, a su ritmo, según los días que decidan quedarse. Un verdadero sueño.

Hay múltiples embarcaciones que rentan cuartos a viajeros

Hay barcos con varias cabinas y barcos privados, todo dependerá de su presupuesto, los valores por día por persona, con pensión completa oscilan entre 150 y 300 usd. El sitio web es administrado por Marina, una chica española que tiene una sensibilidad especial para encontrar el barco perfecto para cada viajero, muy responsable, se preocupó de todo hasta que llegamos a nuestro barco.

Lo que más me gustó de esta última opción como viajera, fue conocer la forma de vida de estos tripulantes, a veces solitarios, a veces parejas, a veces familias incluso con niños, que han adoptado esta forma de vida  y se van moviendo por el mundo a su antojo, cruzando mares y océanos y viviendo la vida del mar. Me encantó contagiarme un poco con esa vibra, con esa forma de vida relajada, con un ritmo distinto, de comer lo que el mar te ofrece e ir viviendo el día, sin stress ni la locura de vivir en una gran ciudad. Un agradecimiento especial a Daniel y Drika, quienes nos recibieron en el Catamarán Sur, fue un tremendo gusto compartir un poquito de la vida con Ustedes, buenos vientos y buena mar!

Como pueden ver hay opciones para todos los gustos y bolsillos, podrán ver en las fotos que es un lugar del que no dan ganas de irse, un paraíso al que volvería una y otra vez… ¿ya conociste este lugar? déjame tus impresiones!

San Blas, Panamá: 10 razones para amar este paraíso desconocido

San Blas, Panamá: 10 razones para amar este paraíso desconocido

Panamá no figuraba en mi imaginario de Caribe y San Blas fue una tremendísima sorpresa, ahora no hay quien quite este archipiélago del número 1 en mi lista de destinos de playa, tranquilidad y desbordante belleza. Aquí tienen las 10 razones para enamorarse de este destino:

1) Paisajes idílicos: Lo primero que sentí al llegar, fue que estaba dentro de un fondo de pantalla de Windows, ese clásico fondo de pantalla con la isla y el mar turquesa que por cierto estuvo en mi computador durante todos los 90´s. San Blas es un verdadero paraíso, ni bien te aproximas en la lancha te quita el aliento.

A que no parece un fondo de pantalla? Hermoso!

2) 365 islas vírgenes: No 1 ni 2, leyeron bien, 365! las islas pertenecen a los Guna y muchas de ellas no están habitadas, si bien ellos como dueños pueden cobrarle a los turistas por entrar en las islas, esto no suele superar los 2 ó 3 dólares. Las islas de San Blas son vírgenes, pueden recorrerlas de punta a cabo y como son tantas, no se extrañen de estar en una isla completamente solos. Como en una postal del caribe.

Como caminar por una postal

3) No hay grandes cadenas hoteleras: Esto ha permitido que la explotación turística sea baja y por lo tanto que las islas de San Blas, se conserven prácticamente intactas. No ha llegado el turismo de masas a arruinarlo todo, ni a destruirlo todo y esperemos que esto siga así. Simplemente perfecto!

4) Playas de arena blanca y fina: la arena es fina y por ser blanca no se calienta, además el oleaje es casi nulo, perfecto para relajarse, sin que una ola te revuelque por la arena.

Playas de arena blanca y fina, espectaculares

 

5) Perfecto para el snorkel y buceo: El mar es turquesa y va cambiando de tonos, el agua es de gran transparencia. Hay barcos hundidos y barreras coralinas con gran diversidad de peces y rayas, además el mar es una taza de leche en esta zona. Si les gustan estas actividades, creo que este sin duda es su lugar.

El mar es perfecto para el buceo y snorkel

6) Cultura indígena ancestral Guna: Los Guna son un pueblo indígena muy respetado, dueño de las islas en la comarca de Guna Yala y es posible compartir con ellos y ver en vivo sus tradiciones. Suelen vender su pesca diaria a los tours y a los barcos que están anclados en los alrededores. Pescan el Pargo y también la langosta cuando no está en veda y la ofrecen remando en sus cayucos tallados. Las mujeres Guna trabajan la artesanía en Molas, que es una especie de bordado de telas sobre telas, con costuras invisibles y mucho colorido, que van contando historias. Es un trabajo precioso y de mucha tradición. Sean respetuosos y seguro podrán aprender mucho de ellos y por qué no, traerse algún recuerdo de vuelta y de paso ayudar a la economía local indígena.

Mujeres Guna mostrando sus molas – Las canoas de los Guna

 

7) Buena vibra: Tanto los Guna como la gente que arrienda cuartos en sus catamaranes y veleros dentro del archipiélago de San Blas, gozan de una vibra riquísima de relajo y buena onda, que es absolutamente contagiosa.

8) Comida del mar rica y fresca: Podrán probar riquísimos platos de pescados frescos y exquisitas langostas, acompañadas con el sabroso arroz con coco.

9) El encanto de una isla, multiplicado por 365: Soy una fanática de las islas porque siento que en ellas el tiempo parece detenerse y la gente vive a otro ritmo. Valoran la vida de otra forma, sin prisa y con calma. Comparten de otra manera con sus cercanos y el stress que vivimos en las grandes urbes sencillamente no existe. Siempre me han fascinado las islas y aquí esto se multiplica junto a cada opción de isla diferente que tienen para conocer.

El ritmo tranquilo de las islas, que permite bajar las revoluciones

10) el cielo estrellado en el mar: Nunca en mi vida vi tantas estrellas de mar juntas, están por la orilla de las islas de distintos colores a simple vista las verán allí. Disfruten mirándolas pero por favor no las tomen ni las saquen del agua. Son seres vivos bastante frágiles, mueren al no estar en el agua, se queman con el protector solar que usamos en nuestra piel y se estresan al ser tomadas. Cuidemos este verdadero paraíso y eduquemos para que dure por muchísimos años más.

Estrellas de mar por todas partes!

¿Qué les ha parecido este paraíso? ¿Ya vivieron la experiencia de conocer este lugar? En el próximo post les contaré todo lo que necesitan saber para llegar a este lugar desde Ciudad de Panamá.

 

 

Impresiones y consejos sobre París: derribando mitos

Impresiones y consejos sobre París: derribando mitos

París, la ciudad de las luces, la que dicen es la más romántica de todas, hay tantos mitos rodeándola que, de algún modo, todos tenemos algún prejuicio sobre ella antes de viajar. Aquí les cuento lo que me pareció cierto y lo que no.

París es una ciudad carísima: efectivamente y de esto te das cuenta antes de llegar, ni bien buscan en booking alojamiento te das cuenta que los precios están por sobre la media de otros países europeos, el consejo es quedarse un poco más lejos del área más turística. Los precios de las entradas a las principales atracciones (Torre Eiffel, Arco del Triunfo, Louvre, Notre Dame, etc) no se quedan atrás pero sí se mantienen en el promedio del resto de Europa. Una buena forma de ahorrar es hacer calzar tu visita con el día que la entrada a los museos es gratis, por ejemplo el primer domingo del mes es gratis entrar al Musee D’Orsay y aproveché de entrar sin tener que pagar. En el caso del Louvre es el último domingo del mes pero sólo en determinados meses del año.

Louvre – Realmente vale la pena dedicar un día a visitarlo (y eso que no me matan los museos)

Comer también es caro, esos cafés que solemos ver en las películas para comer un macaron o algo de pastelería tradicional, de ninguno salen pagando menos de 12 euros. ¿Cómo sobrevivir? Los carritos de baguettes que venden en la calle son una muy buena opción, consigues un sandwich bastante grande que puedes dividir en 2 por unos 6 a 8 euros y son bien llenadores. Los supermercados son caros, pero siempre gastarás menos que en un restaurant y el agua para beber, de las fuentes dispuestas para este fin, es riquísima, yo andaba con mi botella y la rellenaba donde hiciera falta (soy delicada de estómago pero de verdad el agua purísima).

¿Quieren comprar souvenirs? Al costado izquierdo de la catedral de Notre Dame, hay varias tiendas de souvenirs, pero una es particularmente barata. Allí encontrarán los típicos llaveros de la Torre Eiffel al precio más bajo que vi en todo el viaje.

Los franceses son unos pesados: falso, escuché mucho esto antes de llegar, que los franceses eran muy pesados, que si no les hablas en su idioma no te contestan, que peor aún si les hablas en inglés, que tienen muy mala voluntad, etc y la verdad es que no me pareció para nada.

Tuvimos que resolver un problema más o menos grave y urgente justo apenas llegamos a Paris, lentes ópticos estropeados, se perdió un tornillo, se salió el cristal y a una cuadra de donde alojábamos entramos a una óptica con el terror a que nos trataran pésimo y nos cobraran carísimo y nada, el chico que atendía, aún cuando no nos entendía mucho los vio, nos dijo vuelvan mañana temprano, volvimos y no sólo los reparó, sino que además los dejó impecables y no quiso cobrarnos un peso, insistió en que no le pagáramos (misma situación en México y nos cobraron bastante caro y aquí en Chile ni hablar de amabilidad).

Comprar las entradas de las atracciones antes de llegar te hará ahorrar muchísimo tiempo: definitivamente cierto. Cuando andamos de eurotrip el tiempo es oro y hacer mínimo 2 horas de cola para entrar a un lugar la verdad pesa. Compren sus entradas con anticipación y cuando digo esto no hablo de una semana antes, compren con tanta anticipación como puedan. Pueden guiarse por el checklist de este post con las consideraciones para tomar antes de viajar. Esto les permitirá visitar los lugares que quieren conocer, a la hora justa e incluso en ocasiones podrán ahorrar algo de dinero por la anticipación. Para la Torre Eiffel les aconsejo verificar a qué hora se pondrá el sol mientras estén allá, así podrán subir de día, tomar sus fotos y luego ver como cambia al anochecer, les prometo que será un espectáculo inolvidable.

Visitar el Arco del Triunfo y la catedral de Notre Dame, gana tiempo comprando tu entrada antes y evita las filas

La Torre Eiffel es un montón de chatarra sin gracia: falso falso falso, bueno esto es bastante personal, pero es algo que también escuché mucho antes de viajar y me pareció absolutamente incorrecto. Además de ser un sitio con mucha historia detrás, debo decir que desde el primer momento en que, caminando por las calles de París me la topé de frente, quedé embobadísima y me pasó un montón de veces.

Admirar la torre de día y caminar a orillas del Senna es toda una experiencia. De noche el juego de luces te deja embobado

París es una ciudad segura: cierto. Me pareció una ciudad segura, pero para esto hay que considerar que conozco Sudamérica casi completa y que desde pequeña aprendí siempre a “andar con cuidado”, nunca descuidar mis pertenencias, no andar con cosas de valor, no dar oportunidad a que te puedan robar en el fondo.

No observé ninguna situación que me pareciera insegura y las precauciones tomadas fueron las ya mencionadas. Caminé por las zonas principales de noche, de pronto por calles solitarias y se respiraba bastante tranquilidad.

Me sentí bastante más insegura días después en Roma por ejemplo, donde si vi varios robos, tanto en el metro como en las zonas turísticas. Así que en términos de seguridad, basta con tomar las precauciones habituales, ya saben “la ocasión hace al ladrón”. Nunca confien en nadie que quiera darles algo “gratis”, ni tampoco se metan en aglomeraciones de gente y en el metro no descuiden sus bolsillos o mejor aún, no tengan cosas de valor en ellos y siempre tengan copia de todos sus documentos. Para más consejos de seguridad pueden visitar el siguiente artículo.

La ciudad es sinónimo de romanticismo: Sí. Esto probablemente como idea preconcebida que nos ha entregado el cine. Pero sí se van a topar con un montón de recién casados tomándose fotos cerca de la torre y más de alguna propuesta de matrimonio durante su recorrido. Original o no, eso ya es harina de otro costal. Romántica creo que puede ser cualquier ciudad dependiendo de la compañía, pero si creo que la atmósfera parisina ayuda bastante.

Resumiendo mi experiencia volvería a París de todas maneras, creo que siempre queda mucho por visitar, les recomiendo caminar mucho, cada calle es una historia que contar. Caminar a orillas del Sena, cruzar el Puente de las Artes, el Louvre que cada vez te va dejando más sin palabras, los artistas callejeros, todo es una tremenda experiencia para los sentidos.

Murano, Burano y Torcello: las joyas escondidas del Venetto

Murano, Burano y Torcello: las joyas escondidas del Venetto

Visité Venecia por pocos días y mi idea era aprovechar al máximo. Bastante había escuchado sobre Murano y sus cristales, sin duda es la más popular de las islas alrededor,, pero también investigando empezaron a aparecer fotos de Burano y sus coloridas casas a orillas del agua. Y no me lo quise perder.

Esta visita pueden hacerla en tan sólo medio día, simplemente toman el vaporetto LN en Fondamente Nuove y en aproximadamente 45 minutos estarán en Murano. Aquí me bajé y recorrí una a una las tiendas de cristales, es increíble el trabajo que hacen con él, las formas que logran, las mezclas de colores, para quedarse embobado mirando las vitrinas.Con un poco de suerte podrán ver a los artistas soplando el cristal en sus talleres.

Cristalerías de Murano

La tiendas en promedio son carísimas, pero si buscan con calma pueden encontrar algunos buenos precios. Yo me traje un pequeño árbol de cristal Murano, que cuidé con mi vida todo el resto del trayecto jaja.

Si además se toman el tiempo de caminar alrededor encontrarán obras de arte escultórico de gran escala dispuestas en algunos rincones, la más conocida de ellas es un gran cometa de cristal azul, ubicado en el campo Santo Stefano y tiene relación con la celebración de luces de navidad que se hace en esta isla, pertenece al artista Simone Cenedese.

Otra de las obras es el “Giardino Italia” un ramillete de flores de cristal que se encuentra en las inmediaciones de calle Briati, camino hacia el embarque al vaporetto. Pero mi favorita por lejos y sin duda es la de dos farolas enamoradas en un callejón.

Esculturas de cristal en distintos puntos de Murano

Tomé nuevamente el Vaporetto donde está el faro de Murano y en menos de 10 minutos ya estaba en Burano y es una verdadera joya, una isla pequeñita y fácil de recorrer, de casas de colores brillantes que se reflejan en sus aguas. Aquí les aconsejo recorrer a sus anchas, Burano destaca por su trabajo de encaje de hilo, un trabajo con muchísimo detalle que realizan las mujeres de la isla y que según me contaban se ha ido perdiendo por el desinterés de las nuevas generaciones.

Burano y sus colores

Pueden visitar el museo del encaje, cuya entrada cuesta aproximadamente 4 euros. Otros puntos de interés son su iglesia, cuyo campanile está torcido y si quieren comer el recomendado es un pequeño restaurante llamado “gato nero”, indispensable reservar pues está continuamente lleno.

Trabajos en encaje de Burano

A 5 minutos de Burano se encuentra la isla de Torcello, esta isla no la visité, pero es una isla abandonada, cuyo principal atractivo es la catedral bizantina que allí se encuentra y que data del año 639 DC. Se que existe un tour que te lleva a estos 3 puntos y que tiene un valor de 20 euros, lo que no es mucho más de lo que pueden gastar en el vaporetto. Sin embargo se me hizo mucho más cómodo poder recorrer a mi tiempo, sin presiones, hasta cansarme de tomar fotos y hasta aburrirme de mirar la belleza de estos lugares 🙂

¿Ya visitaste estos lugares? me encantaría escuchar tu opinión

¿Cómo visitar Torres del Paine y los glaciares en un fin de semana?

¿Cómo visitar Torres del Paine y los glaciares en un fin de semana?

A veces las ganas de viajar son muy fuertes, pero por distintos motivos no podemos dejar todo e irnos, como quisiéramos. Les enseñaré como lo hago, para que la falta de tiempo no sea un impedimento. Aquí les dejo el itinerario que armé, para conocer a grandes rasgos las Torres del Paine y los glaciares, pidiendo sólo 1 día libre!!

Itinerario de mi fin de semana en la Patagonia:

Viernes: volé a Punta Arenas, saliendo 20:55 y llegando a las 00:20. Esto me dió tiempo de salir a hora normal del trabajo y tranquilamente moverme al aeropuerto. Pasé la noche (o lo que quedaba de ella) en Punta Arenas.

Sábado: Había agendado un tour Full day a Torres del Paine, saliendo desde Punta Arenas. Este tour no contempla comidas y son varias las agencias que lo ofrecen. Tiene un valor aproximado de $35.000 pesos chilenos y hay que sumarle la entrada al parque nacional ($6000 para nacionales y $21.000 para extranjeros). No olviden llevar snacks para el camino, yo me llevé unos salvadores sandwich y bastante agua.

Dentro del tour se visitan varias vistas impresionantes del parque nacional, como el salto grande, vista de los cuernos del Paine (no la base de las torres), lago Pehoe y caminata al Lago Grey desde donde se aprecian impresionantes vistas del glaciar del mismo nombre. Aquí te dan el famoso whisky con hielos milenarios (la verdad no me gusta el whisky así que me fue indiferente). Las vistas del parque en la caminata de camino al lago Grey te van dejando cada vez más sin palabras, aquí les comparto algunas fotos que tomé:

Torres del Paine

 

Salto Grande – Torres del Paine

Parque nacional Torres del Paine

 

Glaciar Grey y Lago Grey

 

Glaciar Grey y el Whisky con hielos milenarios

Glaciar Grey y el Whisky con hielos milenarios

 

El tour es apto para todo público pues si bien se requiere caminar, no tiene rutas complicadas. A la vuelta del tour se pasa por la cueva del Milodón, que es otro lugar interesante de visitar.

Dentro de la Cueva del Milodón

 

Existe una segunda opción de tour que contempla únicamente el trekking al mirador base de las Torres (foto de postales bastante habitual, con el lago abajo y las torres de fondo), este lo tengo pendiente y sin duda quiero volver para hacerlo. Son aproximadamente 3 horas de caminata hacia arriba y luego 3 para bajar. Esta opción tiene el mismo valor $35.000 e incluye guía, bastones de trekking y transporte desde y hacia su alojamiento. La empresa que lo hace es Trending Tour Patagonia, yo no lo tomé, pero pueden pedir la información y ver lo comentarios de su fan page para hacerse una idea.

Pedí a la persona que nos hizo el tour que al terminar me dejara en Puerto Natales en vez de Punta Arenas, para al otro día salir temprano a los glaciares. A eso de las 19 horas ya estaba en el hostal. El valor por noche fue de $15.000 por la noche con desayuno incluido, en habitación compartida mixta, en unos domos muy acogedores. Puerto Natales es pequeño y hermoso. Está lleno de restaurantes pequeñitos con buena calefacción en chimeneas a leña, tuve tiempo suficiente para cenar. Si salen por ahí no dejen de tomar una rica cerveza artesanal o un calafate sour, fruto exclusivo de la zona, similar al arándano, pero distinto en sabor.

Domingo:  a eso de las 7 am me dirigí a la agencia que ofrece el tour a los glaciares Balmaceda y Serrano. Este tour no es barato, pero vale muchísimo la pena y la única forma de llegar a estos glaciares es en barco, por lo que las opciones de reducir costos son más limitadas. El valor es de $80.000 por persona.

El tour incluía la navegación, café, un snack a bordo del barco y almuerzo en la hacienda Perales, un lugar mágico con impresionantes vistas donde comí un cordero magallánico muy sabroso. Para llegar al glaciar Balmaceda, luego de bajar del barco hay que caminar por un sendero boscoso realmente hermoso y muy verde. La vista al llegar te deja absolutamente sin palabras. El barco se acerca también al glaciar Serrano en el cuál se puede apreciar el daño del cambio climático por su retroceso y vista de la quebrada y cascada de los Cóndores. Donde es posible apreciar estas gigantescas aves, símbolo de nuestro escudo patrio.

Glaciares Balmaceda y Serrano

Glaciares Balmaceda y Serrano

 

Cascada de Cóndores y texturas del bosque caminando al glaciar Balmaceda

Cascada de Cóndores y texturas del bosque caminando al glaciar Balmaceda

 

Hacienda Perales, de fondo el barco que nos llevó a los glaciares y las vistas desde la hacienda

 

Este tour terminó a eso de las 6 pm y partí a tomar un bus previamente reservado desde Puerto Natales hasta Punta Arenas para pasar allí la noche. (Buses Fernández).

Lunes: para aprovechar el finde al máximo visité durante la mañana las pingüineras y algunos otros hitos de la ciudad de Punta Arenas: el monumento al ovejero, el cementerio municipal que dicen es uno de los más lindos del mundo y la plaza, donde está el indio patagón cuyo pie hay que besar para volver a la ciudad (ya veremos, ya veremos, les cuento si se hace realidad 😛 jajaja). Por la tarde me dirigí al aeropuerto para tomar mi vuelo de vuelta que llegó a Santiago a eso de las 23 horas.

Cementerio municipal de Punta Arenas

Sin duda las vistas del parque nacional Torres del Paine son tan increíbles que vale muchísimo la pena hacer el trekking (y lo haré), pese a esto, este itinerario demuestra que la falta de tiempo no es un impedimento para visitar hitos espectaculares del parque y disfrutar de su interminable belleza. Espero se animen a conocer y porsupuesto que me cuenten sus experiencias!! ¿ya visitaron las Torres del Paine? ¿Cuál fue su lugar favorito? los leo!

 

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