Cayo Icacos, Puerto Rico, excursión por el día – Te lo cuento

Cayo Icacos, Puerto Rico, excursión por el día – Te lo cuento

Hoy les voy a contar cómo es la excursión por el día a cayo Icacos. Como saben mi año empezó en Puerto Rico y como lo días nunca son suficientes cuando viajamos, no pude ir a conocer las islas de Vieques y Culebra, ampliamente difundidas por su hermosas playas y que a pesar de haber sido golpeadas de lleno por el huracán María ya se están recuperando. Aún así yo quería playas idílicas ojalá en algún cayo y fue así como llegué a East Island Excursions, con quienes tomé el tour a Icacos que aquí les comento.

Cayo Icacos forma parte de los denominados “Cayos de la Cordillera”, se encuentra al noreste de la costa de la ciudad de Fajardo, al sureste de los cayos de las Cucarachas y al noreste de cayo Ratones y cayo Lobos y pertenece a la jurisdicción del Departamento de Recurso Naturales y Medio Ambiente de Puerto Rico.

Para empezar me pasaron a buscar a eso de las 8 AM a mi alojamiento en una van climatizada que se dirigió directamente a la ciudad de Fajardo, al puerto desde donde salen los yates y catamaranes. Allí en una pequeña carpa me inscribí y esperé para abordar el catamarán “Zatara” cosa que ocurrió a los pocos minutos.

 

El puerto de Fajardo, en la espera de abordar

El puerto de Fajardo, en la espera de abordar

 

Catamarán Zatara, el que nos acompañó en esta aventura

Catamarán Zatara, el que nos acompañó en esta aventura

 

La tripulación constaba del capitán y 2 tripulantes encargados de labores tales como verificar que todos tuvieran algo para beber en todo momento, de preparar la comida, entregar los equipos para snorkel y ayudar en otras labores al capitán.

 

La tripulación y el servicio a bordo

La tripulación y el servicio a bordo

 

Desde el zarpe y luego de algunas instrucciones de seguridad, el ambiente fue súper agradable con música y algunos cocteles antes de llegar a nuestra primera parada frente a Icacos, para quienes quisieran saltar al agua a hacer algo de snorkel. Les he comentado en ocasiones anteriores que no soy una buena nadadora, sin embargo jamás perdería oportunidad de hacer snorkel en aguas tan transparentes, así que con chaleco salté al agua y pude ver gran cantidad de peces de colores, una rémora gigante de un metro, muchos corales y ¡hasta una tortuga!

 

Disfrutando el snorkel en Cayo Icacos, gran cantidad de peces y hasta una inmensa Rémora

Disfrutando el snorkel en Cayo Icacos, gran cantidad de peces y hasta una inmensa Rémora

 

Luego del snorkel, disfrutando del mar

Luego del snorkel, disfrutando del mar

 

Al subir  al barco la comida ya estaba lista BBQ de pollo y salchichas con ensaladas y de todo para preparar unos buenos emparedados, más cocteles, refrescos y cervezas Medalla heladas (perdón no hay fotos de la comida, me ganó el hambre esta vez jajaja) .

Después de comer paramos cerca de la playa desde donde pude disfrutar de un buen baño, un poco de sol y caminar por este cayo de aguas cristalinas.

 

Disfrutando el paseo en el catamarán Zatara - los corales y sus caracolas

Disfrutando el paseo en el catamarán Zatara – los corales y sus caracolas

 

Esta es la vista llegando a Icacos, impresionante no?

Esta es la vista llegando a Icacos, impresionante no?

 

Lo único que me arruinó un poco la onda fue una pareja que ya estaba en el cayo y andaba recolectando y arrancando corales de las piedras para usarlos en su casa como adorno. Hago nuevamente un llamado a ser responsables, les dejo aquí la Guía rápida para ser viajeros responsables, que preparé para Ustedes.

 

Llevarse los corales para adornar la casa es absolutamente innecesario -Cayo Icacos – Puerto Rico

 

Luego de una hora de y fracción en la playa de vuelta en el catamarán compartiendo con los demás visitantes, música, cervezas, frutas frescas, galletas y de vuelta al puerto de Fajardo y a la van de traslado al hospedaje. Sin duda fue una excelente experiencia que recomendaría y repetiría sin dudarlo.

Debo destacar que el servicio prestado fue de primer nivel, desde el proceso de reservas se atendieron todas mis dudas con prontitud, que es algo que realmente valoro cuando pienso contratar un servicio, además todos los elementos utilizados para el snorkel y el mismo catamarán estaban en perfecto estado y la buena onda de la tripulación se hizo notar en todo momento. Absolutamente aprobada la experiencia con East Island Excursions (les recuerdo que JAMÁS recomiendo nada que no haya probado en primera persona y que esta sección trata de contarles la experiencia tal cuál como es).

La excursión a Cayo Icacos por el día cumplió absolutamente con las expectativas

La excursión a Cayo Icacos por el día cumplió absolutamente con las expectativas

 

Cayo Icacos es absolutamente una muy buena opción si tienes poco tiempo y quieres hacer snorkel en un lugar tranquilo, de aguas cristalinas y lleno de todo tipo de peces, una experiencia sin duda inolvidable.

Postales imperdibles del Viejo San Juan, Puerto Rico

Postales imperdibles del Viejo San Juan, Puerto Rico

Una de las cosas que amé del Viejo San Juan es lo fotogénico que es este rincón de la isla ¡ya quisiera yo salir así de bien en las fotos! Y es que el viejo San Juan tiene encanto, tiene historia y tiene colores en cada esquina. Aquí te muestro esos puntos que no puedes perderte en tu visita, con mapa incluido!

 

Mapa de postales del Viejo San Juan, Click para encontrar cada lugar

 

El castillo de San Felipe del Morro: ubicado en el extremo norte de la isla, es un fuerte de origen español construido en el siglo XVI para vigilar y proteger la isla de ataque por mar, fue atacado sin éxito incluso por Sir Francis Drake, esto para que vean que Puerto Rico no es sólo playas hermosas sino también un lugar perfecto para los amantes de la historia.

En 1983 la UNESCO lo declaró patrimonio de la humanidad. La entrada tiene un valor de 7 dólares y con el mismo ticket pueden visitar también el fuerte de San Cristobal.

Las vistas desde el Morro son impresionantes, los murallones, sus garitas de vigilancia y hasta las iguanas que pasean por el lugar lo convierten en un lugar único y ni hablar del hermoso contraste con el mar turquesa.

 

Las garitas del Castillo de San Felipe del Morro y sus impresionantes vistas

Las garitas del Castillo de San Felipe del Morro y sus impresionantes vistas

 

Iguanas adornan el paisaje con un mar impresionante de fondo

Iguanas adornan el paisaje con un mar impresionante de fondo

 

La entrada al castillo, en sus prados es normal ver a niños elevando "chiringas"

La entrada al castillo, en sus prados es normal ver a niños elevando “chiringas”

 

La Puerta de la Bandera: En la conocida calle San José, en el Viejo San Juan, se encuentra la “puerta de la bandera” intervención artística llevada a cabo por un grupo de estudiantes de la escuela de Artes Pláticas de la universidad de San Juan, durante la fiesta cultural conocida como “La Campechada” hace tres años atrás.

La puerta originalmente lucía los colores tradicionales de la bandera y en el muro verán plasmados a conocidos grabadores puertorriqueños, a quienes de esta forma se les rinde tributo.

Actualmente la puerta está pintada de blanco y negro, en una intervención realizada por el Colectivo Artistas Solidarios y en Resistencia, como forma de protesta y luto ante diversos acontecimientos sociales, políticos y económicos, que aquejan a la isla, siendo el punto más importante la aprobación de una junta de control fiscal, que actuará por sobre la gobierno de Puerto Rico.

 

La puerta de la bandera - calle San José

La puerta de la bandera – calle San José

 

Portón con la bandera: había un portón que había visto infinitamente en fotos del Viejo San Juan y que me encontré de forma casual perdiéndome por sus callecitas. Me encanta dejarme llevar por los lugares, explorarlos sin rumbo y encontrar tesoros como estos. Este portón está ubicado en calle Virtud y destaca por sus brillantes colores.

 

Calles de la Luna y el Sol: en realidad todas las calles del Viejo San Juan destacan por su belleza y el colorido de sus casas, dan ganas de no parar de tomar fotografías. La bandera colgando de algunas fachadas, las puertas imponentes. Caminar por estas calles es una absoluta delicia, si no me creen pueden ver las fotos.

 

Portón de la bandera y calle del Sol

Portón de la bandera y calle del Sol

 

hermosas casas de colores por las calles

hermosas casas de colores por las calles del Viejo San Juan

 

Parque de las Palomas: no soy gran fan de las palomas, pero sin duda es una plaza interesante de visitar y las vistas desde allí valen mucho la pena. Si por el contrario eres de aquellos que disfruta alimentando a estas aves, puedes comprar alimento al señor que vende en la entrada o llevar migas y convertirte en parte del espectáculo.

Históricamente este parque se encuentra en una zona que antiguamente formaba parte de la muralla que protegía al Viejo San Juan, como consta en un cartel que se encuentra dentro.

 

Parque de las palomas - Viejo San Juan

Parque de las palomas – Viejo San Juan

 

La Fortaleza: Conocido también como el palacio de Santa Catalina, fue construida en el año 1533 para defender el puerto, fue la primera edificación de tipo defensivo de la isla contra corsarios y piratas, antes incluso que el castillo de San Felipe del Morro y el fuerte de San Cristobal.  Actualmente es la residencia del gobernador de la isla y ha sido visitada por importantes mandatarios de varios rincones del planeta.

 

La Fortaleza - Viejo San Juan

La Fortaleza – Viejo San Juan

 

Calle San Sebastián: Si lo que quieres es disfrutar el Viejo San Juan de noche, esta calle será sin duda el lugar que debes visitar, llena de restobares, música y sabor. Muchos me han preguntado si es peligroso salir acá de noche y la respuesta es no, el Viejo San Juan es una zona muy turística, hay bastante policía y es bien tranquilo, obviamente debes andar con precaución a donde vayas, hasta en el lugar más tranquilo pueden robarte si andas regalando tus cosas.

 

Barrio la Perla: Este barrio colinda con el Viejo San Juan y se encuentra a la derecha del Castillo de San Felipe del Morro. Es un barrio de puertorriqueños luchadores de San Juan, fue adquiriendo popularidad gracias a leyendas de la música puertorriqueña. Primero con Calle 13 quién junto a Rubén Blades le rinden honor en “La Perla” y ya más recientemente con el ultra hit, amado por muchos y odiado por otros “Despacito” de Luis Fonsi, que incluso fue sindicado como responsable de atraer mayor turismo a la isla.

Lo primero que destaca a su entrada es un edificio pintado con una inmensa bandera puertorriqueña, la monoestrellada como le llaman, parte del proyecto “78 pueblos, 1 bandera” de Héctor Collazo, quien empezó este proyecto en un esfuerzo “por el amor que la gente conozca la bandera y valore Puerto Rico” espero contarles luego más de este proyecto que en lo personal me encantó. Este se ha convertido en un hito de mucha atención.

 

Barrio La Perla

Barrio La Perla

 

La historia de los fuertes se mezcla con los colores del barrio

La historia de los fuertes se mezcla con los colores del barrio

 

Paseo de la Princesa: su nombre proviene de la princesa de Asturias, quien cumplía años el mismo día en que fue inaugurado, el 20 de diciembre de 1854.  Este paseo costero es un lugar ideal para pasear por las tardes cuando baja el sol y los fines de semana suele ser un punto que congrega músicos y actividades culturales.

Como ven hay mucho que disfrutar en el Viejo San Juan y es uno más de esos lugares que recuerdan que el Caribe es más que palmeras, arena y sol, que también es historia y cultura, hay de todo y para todos los gustos. Este es el primero de los post sobre Puerto Rico, tengo mucho que contarles de aquí, no estaba en mis planes enamorarme de este país que, soy sincera, no estaba en mi lista, pero me sorprendió como nunca imaginé y se los quiero transmitir.

Cuba: todo lo que debes saber para preparar tu viaje

Cuba: todo lo que debes saber para preparar tu viaje

Cuba es un país de contrastes. Carismático sin duda, de atractivos únicos imposibles de encontrar en otro lugar. Por la particularidad de su situación política y la inaccesibilidad a ciertos servicios que solemos dar por sentados. En la siguiente guía, te cuento en Cuba todo lo que debes saber, para disfrutar la isla de punta a cabo, porque antes de irme hay cosas que no pude encontrar y aquí te las voy a compartir todas:

1) Documentos obligatorios: para entrar a la isla necesitas 3 cosas obligatorias: pasaporte, visa y seguro médico. El pasaporte debe tener una vigencia mínima de 6 meses antes de su vencimiento. La visa de turismo o tarjeta turística que tiene una vigencia de 30 días, pueden obtenerla a través de la aerolínea, de la agencia de viajes o del consulado de Cuba en su país y tiene un valor aproximado de 18 dólares. Para obtenerla además del pago, es necesario contar con los tickets aéreos, pasaporte y llenar un formulario que detalla sus intenciones en el país. El tercer documento exigido es el seguro médico y en este sentido deben verificar que cubra específicamente Cuba. En mi caso, por ejemplo, tengo un seguro de viajes que me cubre el año corrido, pero que en su letra chica dice que excluye Cuba, razón por la cuál tuve que tomar un seguro aparte por los días específicos de mi viaje. Si no llevan el seguro lo pueden comprar en el aeropuerto al llegar allá.

2) Moneda: en Cuba son dos las monedas. El peso cubano usado por los isleños y el peso cubano convertible, más conocido como CUC que es el que nos cambian a los viajeros. En el momento en que yo viajé 1 CUC era un poco menos que 1 euro. Las casas de cambio se llaman CADECA y ahí también podrán sacar plata de sus tarjetas de crédito de ser necesario. Lleven euros, ya que el dólar estadounidense es fuertemente castigado al cambio.

3) Internet: este es un tema que me costó entender antes de llegar y no encontré mucha info al respecto así que se las voy a explicar con peras y manzanas. Sabemos que el acceso a wifi en Cuba es limitado. Para acceder a wifi deberán comprar unas tarjetas que les permiten conectarse por un máximo de 1 hora y que tienen un valor que dependiendo del lugar varía desde 1,5 a 5 CUC (en La Habana me cobraban 5 y en los cayos 1,5). La tarjetas tienen un número de usuario y una contraseña y se pueden usar sólo en los sectores donde hay señal de wifi, como los lobbys de los hoteles y algunos restaurantes. Pueden usarla todas las veces que quieran hasta que se acabe esa hora. El hecho de que puedan conectarse no implica que la conexión vaya a ser rápida, si realmente necesitan hacerlo ármense de paciencia porque es habitual que internet se pegue o se caiga y demore un montón en cargar las páginas.

4) Seguridad: Mientras estuve en la isla me dediqué a conversar con varios cubanos y todos coincidían en lo mismo, Cuba es un país seguro donde la delincuencia, el maltrato a las mujeres y las violaciones no son tema. Esto principalmente porque tienen leyes que castigan fuertemente este tipo de crímenes y por lo tanto ocurren muy a lo lejos. Cuba es uno de los países donde la pena de muerte es legal y se ha hecho valer en estos casos.

Esto se traduce en que Cuba es un país muy seguro para mujeres viajando solas, los hombres suelen ser galanes pero no acosadores y entienden rápidamente un no como respuesta.  Respecto a otro tipo de delitos que afecten a los viajeros, aunque no presencié nada de esto, dicen que lo típico de que se te acerque una persona local a intentar hacerte entrar a alguna tienda donde termines pagando mucho más de lo que esperabas o al taxista que se da vueltas extras con tal de cobrarte de más (por eso pregunten al menos un precio aproximado antes de abordar un taxi o cocotaxi).

Cuba, un país seguro para mujeres viajando solas

5) Voltaje: el voltaje es comúnmente de 110v y el enchufe es el tipo A, que es el de 2 patas planas. Sin embargo en algunos hoteles pueden encontrar voltaje de 220v, señalizado en el tomacorrientes. Esto para que tengan precaución con sus artículos electrónicos y lleven el adaptador correspondiente.

6) Repelente: Los mosquitos me recontra comieron entera en Cuba. Soy carnada habitual de ellos y como suelo hacer, llevé repelente, sin embargo parece que se burlaban de él. Mi recomendación habitual es que compren el repelente en el país de destino, pero en este caso es mejor que lo lleven desde su país de origen. Esto porque con los bloqueos que sufre la isla el abastecimiento de productos (más de este tipo) es bastante precario. Si como yo sufren habitualmente con las picaduras o suelen hacer reacciones alérgicas a ellas, lleven algo que les alivie, para que puedan minimizar las molestias. Yo terminé durmiendo tapada de pies a cabeza con una sábana delgada, pero aún así se las arreglaron para picarme.

7) Clima: Cuba es caribe absolutamente, así que durante un día normal es común que haya sol y que a ratos aparezca una que otra nube que desate alguna lluvia tropical que no dura más de algunos minutos, una capa de lluvia o un paraguas pequeño son suficientes. El sol pega fuerte y el bloqueador es algo que no pueden olvidar.

Entre los meses de agosto y diciembre es temporada de huracanes, esto implica que puede formarse alguno que azote la isla (como acaba de suceder con Irma). Pueden tomar la precaución de no viajar en ese periodo de tiempo, aunque como la naturaleza es impredecible, también es posible que lo hagan y no pase nada.

Si estando allá les toca alguna alerta de huracán, sólo queda tener paciencia, seguir las indicaciones de las autoridades locales para ponerse a salvo y tomar todas las precauciones necesarias. Si luego de vivir un fenómeno así sus vuelos se retrasan, como suele suceder, aprovechen de ayudar a los lugareños, probablemente no era lo que tenían en mente, pero les garantizo que se devolverán con el corazón llenito. Dejemos huellas por donde pasamos, no seamos simples observadores. Aquí les comparto una guía completa de cómo ser útiles si les toca estar en el lugar de una catástrofe.

8) Movilización: para moverse entre los distintos puntos de la isla existen unos buses bastante cómodos de la línea Viazul, con la que incluso pueden hacer su reserva por internet. Los buses son cómodos, tienen aire acondicionado y les servirán por ejemplo para moverse entre La Habana y Varadero o los Cayos, según lo que quieran conocer. Puedes ver más al respecto en su página oficial aquí. Existen también vuelos de una aerolínea local llamada Aerogaviota, que trasladan mucha gente de un lugar a otro. Parece descabellado, pero no olvidemos que es la isla más grande del caribe y algunos trayectos pueden ser bastante largos.

Para moverse dentro de las ciudades pueden usar los buses locales que es una verdadera experiencia tomar y que sin duda serán la opción más económica (importante para ello tener pesos cubanos) o bien tomar taxi, que pueden ser oficiales o esos hermosos autos antiguos convertidos en taxi o la opción más pintoresca, tomar uno de los simpáticos cocotaxis. No olviden siempre conversar el precio antes con el conductor!

Moverse en Coco Taxi, toda una aventura

7) Comidas: una muy buena recomendación que recibí estando allá fue la siguiente: en la Habana consumir platos de carnes de res, pollo y cerdo y los pescados, langostas y mariscos probarlos en los cayos. Esto porque así se aseguran de comerlos frescos y tenían razón. No dejen de probar la “ropa vieja” plato insigne de la isla que consta de carne de res deshebrada en una salsa sabrosísima, acompañada de “moros y cristianos” que es el frijol negro con arroz blanco, un deleite absoluto para los amantes de la comida como yo. Un menú de 3 platos pueden conseguirlo por sólo 5 CUC

En Varadero o los Cayos la langosta grillada con mantequilla y ajo es una maravilla y la gran variedad de pescados que hay para probar valen mucho la pena.

Ropa Vieja con Moros y Cristianos – Langosta

Si gustan de tomar un buen cóctel, deberían seguir la premisa de Hemingway quien tomaba el Mojito en la “Bodeguita del Medio” y el Daikiri en el bar “Floridita”. Ambos bares en La Habana están permanentemente llenos. Sin embargo pueden encontrarlos en muchos lugares hasta más ricos y baratos. (cervezas desde 1.5 CUC y el resto de los cocteles desde 3 CUC)

8) Arte e impuestos: Soy una amante de todas las formas de arte y no quería perder la ocasión de traerme un cuadro de alguno de los talentosísimos artistas de la isla, cuyas obras pueden apreciar en el Mercado de San José, donde podrán además conversar con ellos y ver múltiples corrientes de pintura. Me enamoré de un cuadro de un pintor que era profesor de arte en la Universidad de la Habana y lo compré a un muy bien precio (no regateo cuando hay tanto trabajo de por medio, soy muy respetuosa con el esfuerzo cuando se ve lo que ha costado realizar una obra) sin embargo cometí el  error de no pedir boleta o recibo por la compra.

Este error me valió 6 CUC que debí pagar como impuesto en el aeropuerto. Al pasar por revisión me desenrollaron el cuadro, me pidieron el recibo y como no lo tenía me hicieron pasar a pagar el impuesto, luego de lo cual le pusieron al lienzo un timbre en la parte de atrás. Esto porque se considera que llevas parte del patrimonio cultural de la isla, así que ya saben, si compran cuadros no olviden su recibo.

Pinturas y artesanías, mercado de San José

9) Accesibilidad a productos: Como saben la accesibilidad a comprar ciertos productos en la isla es muy limitada. Viajé con una amiga adicta a la Coca Cola, que recién el séptimo día encontró una en un hotel, pagó un precio excesivo por ella y además encontró que no sabía igual. Háganse la idea que el acceso a los productos es limitado, si necesitan algún producto cosmético en particular o un medicamento, llévenlo desde su país de origen porque sin duda cuesta encontrar ciertas cosas.

10) Salud para viajeros: si por algún motivo se ven en la necesidad de ser atendidos por algún profesional médico lo que deben hacer es ponerse en contacto con su seguro de asistencia en viaje. Yo tuve que hacerlo y el primer problema fue darme cuenta que por ninguna parte salía el número telefónico, pues el único que salía era un número de cobro revertido internacional, pero desde Cuba no se puede usar este tipo de servicio. Asíque primer consejo en este aspecto es llevar un número del seguro que no sea de cobro revertido.

Al llamar les dirán a qué centro de salud deben dirigirse, esto pues los hospitales para turistas y cubanos suelen ser diferenciados. La salud en Cuba es gratuita para los residentes, pero una fuente de ingresos por parte de los turistas y por eso hay centros médicos especiales para los viajeros. El seguro los derivará a algún lugar y allí se les prestarán las atenciones necesarias. Debo decir que el paso por el centro de salud fue acorde a lo esperado y que se incluyeron los medicamentos necesarios para tratar lo que en este caso fue una intoxicación alimentaria. Si necesitan más información sobre cómo elegir el seguro de viajes ideal para ustedes,pueden leerlo en este artículo.

Espero que esta guía de Cuba: todo lo que debes saber, aclare sus inquietudes antes de viajar, yo sólo puedo decir que me enamoré de esta isla, sus colores, su ritmo, su gente y por sobre todo su modo de ver la vida. Viajar cambia de tantas formas la manera en que vemos las cosas y sin duda Cuba es uno de esos lugares que dejan huellas profundas, que cambian paradigmas. ¿conoces la isla? cuéntame tus impresiones

Ciudad de Panamá: mucho más que el canal

Ciudad de Panamá: mucho más que el canal

Cuando me hablaban de Ciudad de Panamá, siempre lo primero en venir a mi mente era el Canal de Panamá y claro, es una obra ingenieril de tremendo valor para las relaciones comerciales del mundo. Sin embargo mi imaginario al pensar en esta ciudad siempre se detenía ahí, no pensé que realmente tuviera mucho más que ofrecer y en múltiples oportunidades hice escala en este lugar sin siquiera pensar en salir. Bueno les cuento que me equivoqué y en este post les mostraré qué hacer en Ciudad de Panamá, más allá del canal:

 

1) Visita el bosque tropical paseando entre las copas de los árboles: Siempre busco experiencias nuevas y diferentes y habiendo ya planificado quedarme en la ciudad apareció como opción Gamboa Rainforest, que es un hotel/reserva natural con variadas atracciones que ofrecer para conocer de cerca la flora y fauna local. Mi elegido fue un paseo en teleférico entre las copas de los árboles donde, con un poco de suerte, podrán apreciar perezosos y tucanes en su entorno natural. La extensión del teleférico es de 600 metros. Al llegar a la cima encontrarán un mirador de 30 metros de altura, al que podrán subir para apreciar el afluente del río Chagres y el lago Gatún y según el horario en el que vayas, podrás ver ir y venir los barcos que cruzarán el canal.

Teleférico de Gamboa Rainforest en Ciudad de Panamá

Teleférico de Gamboa Rainforest en Ciudad de Panamá

 

Otras opciones incluyen paseos en lancha, kayak en el canal de Panamá y circuitos de trekking por la reserva con avistamiento de aves y fauna local e incluso un acercamiento a las tribus indígenas del itsmo de Panamá para conocer sus raíces y su cultura, se trata de los Emberá y Wuanaan. Para terminar pueden parar en uno de los restaurantes o bares por una cerveza, esta fue mi opción junto con un ceviche para disfrutar la pesca local. Encuentra toda la información sobre las experiencias que aquí se desarrollan en el siguiente link, puedes hacer tus reservas online incluso antes de viajar.

Vista desde el mirador al final del teleférico

Vista desde el mirador al final del teleférico

 

2) Camina por la cinta costera tomando un raspadito: Caminar por la orilla del mar siempre es buen panorama y esta no es la excepción, podrás apreciar la línea de edificios modernos y rascacielos de la ciudad, con arquitecturas sin duda muy particulares, como el edificio al que llaman “tornillo”. Imperdible es pasar por el viewpoint con las letras de Panamá, donde si quieres tomarte una foto tendrás que armarte de paciencia y para terminar tomar un típico raspadito, algo similar a un granizado, donde el vendedor raspa un trozo gigante de hielo y te lo sirve en un vasito, dándole sabor y color con algún jarabe a tu elección (parecido al granizado chileno pero con un forma más interesante de preparar).

Ciudad de Panamá

Las letras en Ciudad de Panamá

 

Cinta costera Ciudad de Panamá

Cinta costera Ciudad de Panamá

 

La cinta costera se extiende entre Punta Paitilla, área de edificios modernos y el Casco Antiguo y permite disfrutar de la brisa del mar, rodeado de áreas verdes donde se puede practicar deportes, incluyendo el uso de una ciclovía o simplemente relajarse junto al mar.

Otra vista de la Cinta Costera

Otra vista de la Cinta Costera

 

3) Piérdete por las callecitas del Casco Antiguo: declarado monumento histórico por la UNESCO, sin duda fue uno de mis lugares favoritos para recorrer, con 340 años de antigüedad, mezcla las fachadas antiguas en perfecto estado, con ambientaciones modernas en el interior y podrán encontrar variada oferta gastronómica, textil y artesanal. Algunos de los highlights son la Iglesia de San José con su altar enteramente de oro, el Arco Chato del antiguo convento de Santo Domingo, la plaza Bolivar y el Palacio Presidencial de las Garzas. Piérdanse por sus callecitas y déjense sorprender. Es imposible no recordar la arquitectura de la ciudad amurallada de Cartagena de Indias al visitar esta zona.

Un poco de la arquitectura del Casco Antiguo de Ciudad de Panamá

Un poco de la arquitectura del Casco Antiguo de Ciudad de Panamá

 

4) Ve un atardecer desde un rooftop: el Casco Antiguo está lleno de pequeños bares y restaurantes llenos de onda y la mayoría de ellos tienen terrazas en el último piso que te permitirán tener vistas increíbles de la cinta costera. El truco es llegar una media hora antes del atardecer, agarrar una buena mesa y disfrutar como el sol cae con un par de cócteles, a la vez que poco a poco se van encendiendo las luces de la cinta costera.

 

5) Disfruta la vida nocturna de Ciudad de Panamá:  Ya sea en el Casco Antiguo o en la zona de edificios nuevos en Punta Paitilla donde se encuentran numerosos y modernos hoteles, la vida nocturna no para. Si tienes ganas de fiesta y te encuentras en el Casco Antiguo, encontrarás numerosos bares con terrazas en la azotea, mi elegido y recomendado fue Tántalo, donde la noche empezó muy tranquila y terminó full bailable con muy buena música y precios más que aceptables.

 

Vida nocturna desde el Casco Antiguo

Vida nocturna desde el Casco Antiguo

 

Si lo que quieren es disfrutar la noche desde las alturas de Punta Paitilla, el roofbar Bits del Hard Rock Hotel Megápolis se encuentra en el piso 62 y tiene vistas impresionantes en 360° de toda la ciudad, sin duda una experiencia que vale la pena vivir. Buena música, buenas vistas y un excelente ambiente para disfrutar la vida nocturna en Ciudad de Panamá.

 

Vida nocturna desde Punta Paitilla

Vida nocturna desde Punta Paitilla

 

6) Disfruta la gastronomía local panameña: Un buen panorama en cualquier lugar en que estemos viajando es conocer la cultura a través de la comida y Ciudad de Panamá no es la excepción. Encontrarán gran cantidad de restaurantes, pueden empezar por pasar por el mercado de mariscos en la cinta costera para probar un fresquísimo ceviche o aventurarse a otros barrios como El Cangrejo donde se encuentra el mítico restaurant “El Trapiche” que con más de 30 años de antigüedad sirve platos típicos de la gastronomía panameña como el sancocho o la carimañola. Si quieres adentrarte en el folclor de Panamá, en “Las Tinajas” puedes disfrutar de una cena show donde además de disfrutar de comida tradicional, disfrutarás de los bailes típicos de este país como telón de fondo. Opciones hay sin duda para todos los gustos.

 

7) Sal de compras: Panamá siempre ha figurado como un muy buen lugar para hacer shopping, pues se dice que los precios pueden ser hasta 70% más bajos en algunos ítems que en el resto de américa latina.

 

Los lugares aconsejables para ir de compras son el mall Allbrook, que alberga una amplia gama de marcas, el Multiplaza Pacific Mall que reúne mayormente marcas exclusiva y el Metromall también muy variado, que además cuenta con transporte gratuito al aeropuerto, un plus si es que sólo estarán haciendo una escala larga en la ciudad. Para ver los horarios de transporte desde y hacia Metromall desde el aeropuerto, haz click aquí.

 

Si por el contrario tendrás más tiempo y quieres dirigirte a la zona libre de impuestos en Colón, debes considerar que se encuentra a unos 70 kilómetros de Ciudad de Panamá, que para entrar te pedirán tu pasaporte, que los precios allí son menores si compras al por mayor y que no es recomendable andar muy tarde por la zona.

La alocada arquitectura de los edificios en Ciudad de Panamá

La alocada arquitectura de los edificios en Ciudad de Panamá

¿y el canal, vale la pena? sin duda que lo vale, pero les daré todos los datos para sacar máximo provecho a su visita, en un próximo post, para que sepan a qué hora ir, para asegurarse de ver el increíble mecanismo de funcionamiento de las exclusas en pleno trabajo. Si están planeando su viaje a Panamá no se dejen de leer las razones por las que me enamoré de San Blas las razones por las que me enamoré de San Blas y todo lo que necesitas saber para llegar allá todo lo que necesitas saber para llegar allá, yo aún no me repongo de la hermosura de esas islas vírgenes. ¿ya conoces Panamá? cuéntame tus impresiones!

10 cosas que ver y hacer en La Habana

10 cosas que ver y hacer en La Habana

La Habana es un destino que me fascinó a poco de poner un pie en la ciudad. Dicen que es una ciudad que amas o que odias y definitivamente para mi fue lo primero. Es una ciudad con un ritmo empalagoso, apasionada, llena de contrastes que la hacen aún más enigmática, llena de vida en cada esquina, de colores, de música.

Sin duda mucho más que todo me cautivó su gente, sentarme a conversar por horas y ver cómo los cubanos se apasionan con los temas de conversación, sus convicciones y el hambre de saber cómo somos y vivimos los que estamos fuera de la isla. Les comparto lo que no se pueden perder, si visitan la ciudad:

1) Visitar la plaza de la revolución: Ubicada en la zona de Vedado, es una de las plazas más grandes del mundo con cerca de 72 mil metros cuadrados. Aquí es donde Fidel daba sus multitudinarios discursos y en sus flancos verán importantes edificios de gobierno. Destacan el  Ministerio del Interior con un gran mural del Che Guevara y el Banco Metropolitano, con un mural mucho más reciente del año 2005 de Camilo Cienfuegos.

Frente a ellos, a una distancia considerable, se alza imponente el monumento a José Martí, una torre de más de 110 metros de alto, que de verdad me dejó sin palabras por la perfección de sus detalles. Esta torre tiene un mirador y también un museo sobre su vida y obra. Subir al mirador tiene una valor de 3 CUC y el mirador más el museo 5 CUC.  Tras el monumento verán el Palacio de la Revolución.

Este lugar me dejó sin palabras, la carga histórica que tiene es tremenda y se siente. Les recomiendo visitarla en horarios donde el sol no sea tan implacable. Yo fui a eso del medio día y no hay un milímetro de sombra donde protegerse.

Plaza de la Revolución

Sin palabras – Plaza de la Revolución – desde el monumento a José Martí

2) Comprar artesanías en el mercado de San José: El mercado de San José en La Habana, es desde el año 2009 un centro cultural y mercado de artesanías, luego de ser por años un lugar destinado a bodegaje de café, azúcar, aguardiente y otros exportables por su proximidad con el puerto. Se encuentra ubicado en el último segmento de la Avenida del Puerto, con muy lindas vistas a la bahía.

En este mercado me maravillaron sobre todo las pinturas, aquí encontrarán pinturas de todos los estilos y podrán conversar con los pintores in situ. Los precios son bajísimos para la cantidad de detalle y hay obras de gran formato. Podrán encontrar además todo tipo de artesanías y souvenirs, donde destacan los clásicos imanes de refrigerador a 2x1 CUC o 12x5 CUC.

Un dato importante si compran pinturas es que soliciten la boleta o recibo de la compra, con esto quedarán exentos del pago de impuesto a la salida del país, yo tuve que pagarlo por desconocimiento y aunque no es mucho (3 CUC), pude habérmelo ahorrado de haber sabido esto.

Artesanías mercado de San José

3) Pasear por el malecón de La Habana: este paseo costero de 8 kilómetros de extensión es un lugar ideal para pasear relajadamente, disfrutando la música de trovadores callejeros, mirando cómo los cubanos se juntan a compartir o cómo otros se disponen a pescar. Ideal para caminarlo por la tarde y empaparse de la vibra de la ciudad, mientras disfrutas la brisa del mar.

Malecón al atardecer – vista desde la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña

4) Ir a la ceremonia del cañonazo de las 9: todas la noches, a las 9 de la noche, en la fortaleza de San Carlos de la Cabaña, se celebra la ceremonia del cañonazo de las 9, donde se rememora, con trajes a la usanza de la época, el disparo de cañón que en la época colonial, anunciaba el cierre de las murallas que rodeaban la ciudad para protegerla de corsarios y piratas durante la noche. Se utiliza una bala de salva para estos fines y desde temprano en el sector pueden encontrar variadas artesanías e incluso un lugar para comer.

La fortaleza es muy bonita, pero como buena cazadora de atardeceres que soy, me impactó mucho más que el cañonazo, ver el atardecer desde este lugar y la hermosa vista del malecón desde el morro. Es un punto perfecto para fotografiar la ciudad.

Fortaleza de san Carlos de la Cabaña

5) Tomar un mojito en la bodeguita del medio y un daiquirí en el Floridita: ambos bares popularizados por Ernest Hemingway, quien tomaba precisamente estos tragos allí. Prepárense para hacer largas filas porque estos lugares nunca están vacíos, sin embargo son parte de la cultura popular y vale la pena ver de qué se tratan. Comer en la “Bodeguita del Medio” sin embargo no me pareció tan bueno, la comida es más sabrosa en otros lugares.

La “Bodeguita del Medio” se llena, hay que armarse de paciencia para entrar

6) Recorrer las plazas de la Habana vieja y perderse por sus callejones: La Habana fue declarada patrimonio de la humanidad en el año 1982 y no es de extrañar, porque está llena de construcciones y plazas dignas de ser admiradas, que nos mantienen pensando que la ciudad se detuvo en el tiempo. Existen 4 plazas principales, todas distintas una de otra, que pueden unir caminando y luego darse el tiempo para perderse por sus calles.

Yo empecé por la Plaza de Armas, siguiendo por la Plaza de San Francisco, polo comercial en la época colonial, por su cercanía con el puerto, aquí verán la imponente iglesia de San Francisco de Asís. La Plaza Vieja tiene un estilo colonial muy español que incluso recuerda levemente a la Plaza Mayor de Madrid. Aquí encontrarán numerosos cafés y cervecerías para refrescarse del calor que azota la ciudad. Para terminar, la Plaza de La Catedral es un imperdible, sobretodo si tienen ocasión de pasar por aquí de noche. La iluminación le da un toque muy especial a esta iglesia de torres asimétricas y calles adoquinadas.

A pocos pasos de ahí encontrarán la “Bodeguita del Medio”. Piérdanse por las sus calles, encontrarán muchos tesoros dignos de ser retratados y admirados. En calle Mercaderes hay una plaza pequeñita donde está el museo de Simón Bolívar, con una estatua de bronce y un hermoso mural de fondo. Encontrarán muchísimos restaurantes con sus mesas fuera para tomar una cerveza por 1,5 CUC o comer algo también a muy buen precio, mientras se deleitan escuchando músicos tocando salsa en cada esquina, en cada rincón y gente bailando en las calles.

Plaza de la catedral y Plaza de San Francisco

Plaza vieja – La Habana

7) Tomar un coco taxi: toda una aventura sin duda desplazarse en estos populares moto taxis con forma de coco por la ciudad de La Habana, tomé uno desde la Plaza de la Revolución hasta el Mercado de San José por 10 CUC y creo que es una experiencia que hay que probar. Ellos tienen taxímetro, pero aún así pregunten de antemano un valor aproximado para que no se lleven sorpresas desagradables.

Moverse en Coco Taxi

8) Ir a un show de salsa: el legado musical cubano es innegable y parte de la herencia cultural de latinoamérica es la salsa. Vale mucho la pena visitar alguno de los tantos shows que se ofrecen y conocer a músicos con larga data e historia en el país. Dentro de los shows que se ofrecen está el popular }2Tropicana”, que se salía de mi presupuesto, bordeando los 100 CUC la entrada, un show de “Buena Vista Social Club” con un valor similar y el de “Los Legendarios del Guajirito”, que agrupa artistas de varias grupos populares de salsa y rescata lo más clásico de esta rama musical cubana. Este último lo fui a ver e incluía una cena de 3 platos muy sabrosa y 3 bebidas o tragos por 54 CUC, muy recomendable.

“Legendarios del Guajirito”

9) Probar la gastronomía local: me enamoré de la ropa vieja acompañada de moros y cristianos ¡qué comida tan sabrosa! es el plato más tradicional, que involucra carne de res deshebrada y muy jugosa, preparada con variadas especias, que se acompaña de este arroz blanco con frijol negro que termina siendo su perfecto complemento. Si se mueven luego hacia los cayos, les recomiendo probar la gran variedad de pescados disponibles y como no, la langosta, esta delicia que el caribe nos pone a disposición.  

Ropa Vieja con Moros y Cristianos – Langosta

10) Compartir con los cubanos: la gente en Cuba es muy cariñosa, apasionada en sus debates y tiene una forma muy particular de ver la vida. Durante este viaje tuve una conversación con un chofer de “guagua” que cambió mucho mi forma de ver las cosas, respecto a cómo nos ven a los sudamericanos desde afuera, les compartiré estas reflexiones en otro post. Compartan con la gente en los bares, conversen con los choferes de transporte, empápense de la cultura local, déjense seducir por la forma de ser de los cubanos y verán a qué me refiero cuando digo que gran parte del patrimonio de este país es su gente.

Sin duda me llevé muchas sorpresas en La Habana y espero que estas lista de actividades les sirva para recorrer y comprender esta ciudad de tantos contrastes, que tiene tanto para entregar. ¿Y tú ya la visitaste? ¡cuéntame tus impresiones!

 

San Blas, Panamá: Todo lo que debes saber

San Blas, Panamá: Todo lo que debes saber

Ya en un post anterior les conté las 10 razones por las que me enamoré de San Blas, así que aquí está lo que les debo, todo lo que necesitan saber para llegar hasta aquí.

Soy una enamorada del mar, siento que el mar es vida, es transformación, que energéticamente es un purificador natural y me llena de paz. Es por esto que en mis arrancadas suele haber playas, pero estoy siempre buscando esas playas poco conocidas, más conservadas, menos explotadas turísticamente y San Blas encaja perfecto con este concepto.

¿Cómo llegar a San Blas?

Para llegar al archipiélago de  San Blas lo primero que debes hacer es llegar al puerto de Cartí, desde Ciudad de Panamá, en el mapa lo verás a unos 80 kms, pero por las características del camino háganse la idea de que la llegada no será rápida ni fácil. Es imprescindible llegar al lugar en 4x4 pues si bien la primera parte de la carretera es un corredor bien asfaltado y moderno, el último tramo es de subidas y bajadas empinadísimas con curvas y contracurvas muy cerradas, sólo aptas para este tipo de vehículos y con conductores experimentados que conozcan la zona. Hay innumerable cantidad de tours que ofrecen este transporte. Si se marean con facilidad recomiendo llevar algo para el mareo y una bolsa nunca está demás… unos chicos que iban en nuestro jeep la necesitaron y mucho. El valor de este viaje en 4x4 es de 50 a 60 usd.

Cómo llegar a San Blas desde Ciudad de Panamá

En el último tramo del trayecto hay un paso fronterizo que es la puerta de entrada a la reserva indígena de la comarca Guna Yala, por tanto les serán requeridos sus pasaportes, aquí  se pagarán 20 dólares de entrada a turistas extranjeros y 5 a locales.

Punto fronterizo de entrada a la comarca Guna Yala

El puerto de Cartí es bastante rústico, verán mucho movimiento y desde aquí en adelante todas las actividades en las islas están comandadas por los Gunas, quienes son dueños de las islas. Esto es precisamente lo que más me gustó, ya que ha permitido la  conservación del archipiélago y el hecho de que no puedan entrar las cadenas hoteleras a destruir las islas y su biodiversidad. En Cartí nuevamente tendrán que pagar, esta vez un impuesto a la comarca indígena que 2 usd por persona.

Puerto de Cartí, no se preocupen es sólo la entrada al paraíso

Desde Cartí no alcanzarán a ver las islas de San Blas, porque están a unos 40 minutos en lancha desde el puerto y les prometo que ni adivinan lo hermoso que puede llegar a ser. El puerto se ve sucio y el agua se ve café. Las lanchas tienen techo y el uso de salvavidas es obligatorio. Si bien son seguras, este trayecto de mínimo 40 minutos puede tornarse un poco pesado de acuerdo al oleaje. La lancha que abordé pasó a poner gasolina a una improvisada gasolinera de lanchas, no quise ni pensar lo que podía pasar si alguien prendía un cerillo!

¿Ir por el día o quedarse?

Si van por el día: a las islas de San Blas, pueden contratar el servicio con alguna de las múltiples compañías que ofrecen tours, si bien esto les permite hacerse una idea del lugar, les aseguro que quedarán con gusto a poco…son casi 5 horas de ida, 5 de vuelta, es demasiado poquito el tiempo para disfrutar este lugar y los tours los llevarán a las islas que están más desarrolladas y por tanto más llenas de turistas. Ahora si no dispones de más tiempo, sin duda es preferible esto, a nada. Los tour parten desde los hoteles a eso de las 4 a 5 AM,La mayoría de los tour bordea los 120 usd e incluyen comida.

Si lo que quieren es quedarse las alternativas son tres:

1) Acampar en alguna de las islas: para esto es necesario que lleven su equipo y dependiendo de la isla pagarán alrededor de 8 a 10 usd por día, por poner su carpa. Cada isla tiene tarifas distintas y esto dependerá de a qué familia Guna pertenece la isla. Por favor, si escogen esta opción, sean responsables con la basura que generen y llévense sus desechos de vuelta, cuidemos entre todos este paraíso . Para moverse entre una isla y otra a conocer, pueden tomar lanchas o cayucos de los Guna, de modo que puedan conocer más.

2) Arrendar una choza o cabaña: En algunas de las islas los Guna han construido acomodaciones básicas, rústicas, con baño comunitario o en algunos casos privado, la mayoría con piso de tierra y techo de paja, pero absolutamente frente al mar, algunas incluso tienen una escalera para llegar a él directamente. Los precios varían y no son demasiadas las cabañas disponibles, por lo que si esta opción se les hace atractiva, recomiendo que reserven con tiempo. Pueden encontrar precios y hacer sus reservas a través de Booking, verán precios desde 80 hasta 300 usd.

Cabañas rústicas sobre el mar

3) Rentar un cuarto en un catamarán o velero: entre mucho buscar opciones me encontré con Sailing Life Experience, que ofrece rentar una cabina o camarote, con todas las comidas incluidas, en el catamarán o velero de algún viajero que esté parando en San Blas. Si bien no es la opción más económica, me pareció una idea y una experiencia increíble. En esta opción además de tener las comidas incluidas, estarán compartiendo con la tripulación y tendrán la oportunidad de ir navegando por tantas islas como quieran conocer, a su ritmo, según los días que decidan quedarse. Un verdadero sueño.

Hay múltiples embarcaciones que rentan cuartos a viajeros

Hay barcos con varias cabinas y barcos privados, todo dependerá de su presupuesto, los valores por día por persona, con pensión completa oscilan entre 150 y 300 usd. El sitio web es administrado por Marina, una chica española que tiene una sensibilidad especial para encontrar el barco perfecto para cada viajero, muy responsable, se preocupó de todo hasta que llegamos a nuestro barco.

Lo que más me gustó de esta última opción como viajera, fue conocer la forma de vida de estos tripulantes, a veces solitarios, a veces parejas, a veces familias incluso con niños, que han adoptado esta forma de vida  y se van moviendo por el mundo a su antojo, cruzando mares y océanos y viviendo la vida del mar. Me encantó contagiarme un poco con esa vibra, con esa forma de vida relajada, con un ritmo distinto, de comer lo que el mar te ofrece e ir viviendo el día, sin stress ni la locura de vivir en una gran ciudad. Un agradecimiento especial a Daniel y Drika, quienes nos recibieron en el Catamarán Sur, fue un tremendo gusto compartir un poquito de la vida con Ustedes, buenos vientos y buena mar!

Como pueden ver hay opciones para todos los gustos y bolsillos, podrán ver en las fotos que es un lugar del que no dan ganas de irse, un paraíso al que volvería una y otra vez… ¿ya conociste este lugar? déjame tus impresiones!



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