¿cómo visitar 3 imperdibles de Río de Janeiro en 1 día?

¿cómo visitar 3 imperdibles de Río de Janeiro en 1 día?

Hace un par de semanas atrás salió una oferta de pasajes de esas que no se pueden rechazar y que si pestañeas, simplemente pierdes. Aunque no estaba en mis planes este viaje de último momento, me fui a pasar el año nuevo a Río de Janeiro, al famoso Reivellon, pero los pasajes tenían una restricción de días importantes, por lo que fui muy poquitos días. Aquí les cuento cómo hice para visitar los imperdibles en tan sólo un día, por si se preguntan si esto es posible.

1) Cristo Redentor:

Como maravilla del mundo moderno, es el imperdible número uno a visitar, considerando que la fecha en la que fui es de temporada altísima, por la gran cantidad de gente que llega a pasar el año nuevo, compré el ingreso por internet en la página oficial , esta página les pedirá crear una cuenta, de ahí en más la compra es bastante fácil. Al realizar la compra deben elegir la hora de su visita y deben considerar llegar al menos con 15 minutos de anticipación. Con ganas de tomar buenas fotos y evitar los horarios peak de visita que son alrededor del mediodía, saqué el ingreso para la primera hora de la mañana, a las 8 AM, aunque esto me significara madrugar jajaja.

Al llegar al lugar presenté el impreso en la taquilla y me entregaron las entradas, con esto dimos paso a la subida al tren del corcovado, que sale a la hora que compraron el ingreso. Es un paseo lento que dura aproximadamente 20 minutos en llegar arriba pero que deja entrever las increíbles vistas que tendrán desde arriba. Ya arriba tienen opción de tomar el ascensor en el cual se aglomera un montón de gente, o subir unas cuantas escaleras, nada para morirse, por lo que hice lo segundo. Y bueno la verdad estar ahí te deja sin palabras, sobretodo porque desde abajo se ve tan pequeñito que no es posible dimensionar sus 30 metros de altura (38 contando su base). Además de apreciar este impresionante monumento, las vistas de la ciudad son impresionantes, las playas, el Pan de Azúcar, la laguna Rodrigo de Freitas. Tomé un buen tiempo para apreciar todo sin prisa y con calma y disfrutar la visita. En honor a la verdad debo decir que estaba llenísimo aún cuando era la primera hora de la mañana, ya lo verán en fotos. En la base del cristo hay una pequeña capilla de oración y bajando encontrarán cafetería y tiendas de souvenir.

Cristo Redentor - Expectativas versus realidad

Cristo Redentor – Expectativas versus realidad

algunas tomas alternativas a las típicas

Con un poco de imaginación se pueden hacer fotos originales a pesar de la cantidad de gente

Así verán el Pan de Azúcar desde el Cristo Redentor

Así verán el Pan de Azúcar desde el Cristo Redentor

Actualmente la estatua cuenta con wifi gratuito, lo que me pareció una novedad. También contarán con wifi abajo en la estación de trenes, lo que puede ser de bastante utilidad para ubicarse por medio de mapas si no los tienen disponibles sin conexión. Para bajar simplemente toman cualquiera de los trenes que bajan. La frecuencia de subida y bajada es cada media hora. Me tomé con calma la visita y estuve arriba más de una hora disfrutando las vistas.

2) Escadaria Selarón – Free walking tour por el centro de Río y Lapa

Otro imperdible visitando Río es la Escadaria Selarón, en lo personal es un lugar que me intrigaba mucho conocer por su valor artístico y social. Jorge Selarón era un artista chileno, radicado en Río de Janeiro desde 1983, quien convirtiera la escalera de un barrio de escasos recursos, como es Santa Teresa, en una obra de arte a través de sus miles de azulejos de colores vibrantes que comenzaron a atraer cada vez más turistas, acercando el arte a las calles, cerca de la gente y definiendo su escalera como una obra de arte viviente por su constante evolución. Se hizo tradición que viajeros de todo el mundo le llevaran azulejos de sus países de origen, los que fueron incluidos en la obra donde se cuentan cerámicas de más de 140 países distintos. Además verán repetirse la imagen de una mujer embarazada, fijación de Selarón luego de que su mujer muriera en esta condición, hecho que marcó su vida para siempre y que se refleja en su obra.

algunas de las vistas de esta increíble escalera

algunas de las vistas de esta increíble escalera

Pueden llegar a la escalera por su cuenta y no es muy difícil, se recomienda hacerlo temprano para evitar malos ratos pues el barrio se pone peligroso más tarde. Yo lo hice de una de mis formas favoritas en lo que respecta a conocer una ciudad: a través de un free walking tour.

Los free walking tour los conocí hace unos años en Europa y desde ahí los he tomado en numerosas ciudades, la dinámica es la siguiente, haces un tour caminando por los principales puntos de interés de la ciudad con un guía, el tour es gratuito pero en base a propinas, al funcionar de este modo los guías suelen ser extremadamente simpáticos y muy conocedores de la ciudad, pues de su entusiasmo dependerán las propinas que reciban.

Averiguando por la red encontré un free walking tour en español, lo que me pareció fantástico. Este tour sale todos los días excepto los domingos y parte a las 10:30 AM desde la plaza Carioca (para llegar pueden hacerlo a través del metro, que es una opción económica de transporte y bajan en la estación “largo de carioca”, salir por la salida C), así que terminada la visita al Cristo me dirigí a este lugar donde reunida había un montón de gente. Los guías usan una camiseta roja por lo que son fáciles de reconocer. Este gran grupo lo dividieron entre viajeros de habla hispana e inglés. Como éramos bastantes, el grupo de habla hispana lo dividieron en 2, pues habían 2 guías de habla hispana. Mi guía fue Joaquim, brasilero, quien estudió historia y por tanto tenía mucho conocimiento de los lugares que nos mostraba. El tour terminó cerca de las 2 de la tarde, el guía fue precavido de que nos moviéramos por la sombra ya que estábamos en medio de una ola de calor. También paramos para pasar al baño y abastecernos de agua. El recorrido contempló los siguientes puntos:

  • Plaza Carioca
  • Confitería Colombo
  • Traversa del Comercio
  • Plaza xv
  • Palacio Imperial
  • Palacio Tiradentes
  • Cinelandia
  • Teatro Municipal
  • Biblioteca Nacional
  • Casa de Gobierno
  • Museo Nacional de Bellas Artes
  • Arcos de Lapa
  • Escadaria Selarón
Joaquín, el guía del free walking tour y el Teatro Municipal de Río, una de las paradas

Joaquím, el guía del free walking tour y el Teatro Municipal de Río, una de las paradas

Les recomiendo la experiencia, los mismos chicos ofrecen otro free walking tour por la zona del puerto donde hay impresionantes grafitis, no alcancé a tomar este tour por cuestiones de tiempo pero en su página web pueden encontrar más información. Este tour terminó a eso de las 13:30 y desde ahí me moví al siguiente punto imperdible de Río…

3) Pan de Azúcar:

Aquí cometí el error de no haber comprado mi ingreso por internet y les contaré por qué… primero decirles nuevamente que es muy fácil llegar, deben dirigirse a praia Vermelha y para ello pueden tomar micro, los cuales cuentan con aire acondicionado y cuyo valor es de 3.80 reales, los micros tienen muy bien señalizado los lugares por donde pasan. A las 2 de la tarde ya estaba en el lugar de las taquillas y había una fila considerable en el exterior, pero bueno no podía irme sin conocerlo y como la fila estaba a la sombra pues esperé. Luego de un tiempo considerable la fila se iba haciendo más corta y mi alivio era mayor ya que me acercaba a la puerta donde debían estar las taquillas, el calor era considerable. Al entrar al recinto me llevé la sorpresa de que la fila seguía serpenteando, dentro de lo que es casi un galpón, sin aire acondicionado, sólo con un par de ventiladores, por lo tanto sólo llevaba la mitad del tiempo en la fila. Para hacerles el cuento corto logré subir al teleférico luego de 2 horas de fila y 2 litros de agua.

El vagón del teleférico  es apto para 65 personas y el sistema es automático, pasas tu entrada por un lector y el sistema deja pasar a 65 personas por vez para abordarlo. La frecuencia es bastante alta, cada 20 minutos o cuando se alcance la capacidad máxima. Debido a la gran afluencia de turistas ese día, subían cada 10 minutos o 15 como mucho. No pierdan su ticket de ingreso pues deberán pasarlo por el lector para subir y bajar.

La primera subida es desde Praia Vermelha hasta el Morro de Urca, aquí tendrán hermosas vistas, algunos restaurantes y tiendas donde comprar. La atención en los restaurantes es desesperantemente lenta, me senté en el del fondo que tiene una terraza con mesas con muy linda vista y los mismos turistas de las mesas aledañas se mostraban muy molestos, que los platos habían demorado mucho, que errores en las cuentas, finalmente y después de mucho esperar por atención decidí irme, los precios eran demasiado altos para tan mal servicio.

Si se fijan en su ticket de entrada sale un horario, el mío decía de 16 a 17 hrs, este horario es de subida, para bajar no hay restricción. Por lo tanto fui a subir el segundo teleférico desde el Morro de Urca al Pan de Azúcar y adivinen! Fila de nuevo jajajaja. De todos modos la misma gente que trabaja en el complejo decía que era inusual tal cantidad de turistas y amigos cercanos en otras fechas habían llegado a las boleterías y no habían tenido que hacer ninguna fila. Sin embargo sigo pensando que a menos que les guste estar 2 horas de pie casi sin moverse y a todo calor, es mejor comprar el ingreso en la web oficial del Pan de Azucar. Ahorrarán tiempo y cansancio jeje.

Una vez arriba la vista es simplemente increíble, verán toda la bahía de Guanabara, podrán identificar las playas y aunque sí esperé muchísimo, debo decir que valió 100% la pena porque pude ver como caía el sol  y es simplemente alucinante. En el Pan de Azúcar también hay un lugar para comprar algo de comida rápida que ofrece trozos de pizza y cervezas o refrescos por si, como yo ese día, no aguantan más el hambre (no tomé desayuno y entre hacer una cosa y otra fui posponiendo comer hasta que ya no daba más, menos mal andaba con unas salvadoras galletas en mi mochila).

Teleférico desde Praia Vermelha al Morro de Urca - vista desde el Pan de Azúcar del Cristo Redentor

Teleférico desde Praia Vermelha al Morro de Urca – vista desde el Pan de Azúcar del Cristo Redentor

Vista de la bahía de Guanabara desde el Pan de Azúcar

Vista desde el Pan de Azúcar, a la izquierda Copacabana, al medio Praia Vermelha y el morro de Urca cercando la Bahía de Guanabara

Así es como visité 3 sitios imperdibles de Río de Janeiro en un sólo día, estrujando el día al máximo. Indispensable llevar bien cargados ya sean sus cámaras o teléfonos móviles para que no queden sin poder documentar su visita, agua para mantenerse hidratados, protector solar y zapatos cómodos para caminar, pero además de esto es indispensable también disfrutar los lugares y tomarse el tiempo de absorberlos, empaparse de su energía y particularidad. Ya les contaré en otras entradas como fue la experiencia de pasar el año nuevo en Copacabana y sobre la visita a Angra dos Reis e Ilha Grande, si está en sus planes visitar el nordeste de Brasil, no se pierdan este artículo con información útil para viajar a Porto de Galinhas de los amigos de “Mi bitácora de viajes”. Espero que este post les ayude a planificar sus visitas y bueno si ya tienen sus pasajes, no queda más que disfrutar! 

 

Los insectos mutantes de Buzios

Los insectos mutantes de Buzios

Hace un considerable tiempo atrás (unos 8 años por lo menos) hice un viaje a Buzios, balneario conocido de Brasil, a unas 2 horas al norte de Rio de Janeiro, que solía ser una pequeña aldea de pescadores, hasta que Brigitte Bardot la diera a conocer al mundo en los años 60 (razón por la cuál no solo tiene un paseo costero con su nombre “orla Bardot” sino que además tiene una escultura muy reconocida, donde es imposible no tomarse una fotografía).

Orla Bardot - Buzios

Orla Bardot – Buzios

Decidí hospedarme en un hotel de 3 estrellas, estrellas que nunca jamás vi porque desde el principio todo iba mal. El hotel por un montón de razones no era como lo ofrecían y luego de 3 o 4 malos ratos, en una habitación sin aire acondicionado, muy maloliente y de poner un par de reclamos, habiendo incluso decidido irnos del lugar, el hotel nos ofreció cambiarnos a un bungalow. Este bungalow era bastante más lujoso, con un hidromasaje bastante grande, en una terraza privada. Quedé absolutamente conforme con el cambio. Nada que decir, porque el costo ahí por noche superaba largamente lo que habíamos pagado inicialmente.

Salimos a cenar, a conocer el centro, a caminar por las calles de Buzios, a tomar unas cuantas caipiriñas oyendo música en vivo, viendo algunos shows de baile en las calles, a vivir la vida nocturna del lugar. Y ya entrada la noche volvimos a nuestro bungalow.

Vida nocturna en Buzios - Capoeira y Bossa Nova

Vida nocturna en Buzios – Capoeira y Bossa Nova

Entramos y la tarjeta para activar la luz quedó mal puesta, por lo que la luz se encendió por un momento y se volvió a apagar, tiempo suficiente para que alcanzara a ver que sobre la cama de perfecta ropa blanca había una enorme cucaracha, más grande que un mouse de computadora y que venía directo hacia mí. Empecé a gritar y salí de la habitación pegando un portazo y corriendo a subirme a lo que fuera, una silla, una mesa, chocando con todo en completa oscuridad.

Mi mamá, que era mi compañera de viajes, no entendía nada y seguía luchando por encender la luz. Cuando finalmente lo logró, me dijo que cómo podía ser tan exagerada, que seguro era un insecto chiquito. Entró a la pieza y se encontró al monstruo, salió a los gritos de la habitación a buscar una toalla, porque claro que era mucho más grande de lo que imaginó. El griterío que teníamos daba para pensar cualquier cosa jajajaja. Entró con la toalla, la aventó sobre la cucaracha y ella, lejos de detenerse siguió caminando con todo y toalla. En eso tocan la puerta y un brasileño staff del hotel nos pregunta qué pasa, en nuestro mejor “portuñol” le explicamos y premunido de una escoba entró a la habitación. Resultó que el insecto ese no solo caminaba, si no que además tenía alas y chillaba, una pesadilla. yo seguía arriba de una silla, en el comedor del bungalow.

Finalmente logró sacarlo y se lo llevó, le preguntamos al chico su nombre para darle una propina por la ayuda y resultó ser ¡que era el jefe de seguridad del hotel! Jajaja… por los gritos deben haber pensado que nos estaban asaltando o algo y lo mandaron a él. Después de eso tuve que tomarme unas buenas cervezas para soportar la vergüenza de semejante show y poder conciliar el sueño. Este es uno de los recuerdos que más me hace reír. Nunca olvidaré los insectos mutantes de Buzios. Demás está decir que el hidromasaje ni intenté usarlo después de esto jajaja.

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