Cuba: todo lo que debes saber para preparar tu viaje

Cuba: todo lo que debes saber para preparar tu viaje

Cuba es un país de contrastes. Carismático sin duda, de atractivos únicos imposibles de encontrar en otro lugar. Por la particularidad de su situación política y la inaccesibilidad a ciertos servicios que solemos dar por sentados. En la siguiente guía, te cuento en Cuba todo lo que debes saber, para disfrutar la isla de punta a cabo, porque antes de irme hay cosas que no pude encontrar y aquí te las voy a compartir todas:

1) Documentos obligatorios: para entrar a la isla necesitas 3 cosas obligatorias: pasaporte, visa y seguro médico. El pasaporte debe tener una vigencia mínima de 6 meses antes de su vencimiento. La visa de turismo o tarjeta turística que tiene una vigencia de 30 días, pueden obtenerla a través de la aerolínea, de la agencia de viajes o del consulado de Cuba en su país y tiene un valor aproximado de 18 dólares. Para obtenerla además del pago, es necesario contar con los tickets aéreos, pasaporte y llenar un formulario que detalla sus intenciones en el país. El tercer documento exigido es el seguro médico y en este sentido deben verificar que cubra específicamente Cuba. En mi caso, por ejemplo, tengo un seguro de viajes que me cubre el año corrido, pero que en su letra chica dice que excluye Cuba, razón por la cuál tuve que tomar un seguro aparte por los días específicos de mi viaje. Si no llevan el seguro lo pueden comprar en el aeropuerto al llegar allá.

2) Moneda: en Cuba son dos las monedas. El peso cubano usado por los isleños y el peso cubano convertible, más conocido como CUC que es el que nos cambian a los viajeros. En el momento en que yo viajé 1 CUC era un poco menos que 1 euro. Las casas de cambio se llaman CADECA y ahí también podrán sacar plata de sus tarjetas de crédito de ser necesario. Lleven euros, ya que el dólar estadounidense es fuertemente castigado al cambio.

3) Internet: este es un tema que me costó entender antes de llegar y no encontré mucha info al respecto así que se las voy a explicar con peras y manzanas. Sabemos que el acceso a wifi en Cuba es limitado. Para acceder a wifi deberán comprar unas tarjetas que les permiten conectarse por un máximo de 1 hora y que tienen un valor que dependiendo del lugar varía desde 1,5 a 5 CUC (en La Habana me cobraban 5 y en los cayos 1,5). La tarjetas tienen un número de usuario y una contraseña y se pueden usar sólo en los sectores donde hay señal de wifi, como los lobbys de los hoteles y algunos restaurantes. Pueden usarla todas las veces que quieran hasta que se acabe esa hora. El hecho de que puedan conectarse no implica que la conexión vaya a ser rápida, si realmente necesitan hacerlo ármense de paciencia porque es habitual que internet se pegue o se caiga y demore un montón en cargar las páginas.

4) Seguridad: Mientras estuve en la isla me dediqué a conversar con varios cubanos y todos coincidían en lo mismo, Cuba es un país seguro donde la delincuencia, el maltrato a las mujeres y las violaciones no son tema. Esto principalmente porque tienen leyes que castigan fuertemente este tipo de crímenes y por lo tanto ocurren muy a lo lejos. Cuba es uno de los países donde la pena de muerte es legal y se ha hecho valer en estos casos.

Esto se traduce en que Cuba es un país muy seguro para mujeres viajando solas, los hombres suelen ser galanes pero no acosadores y entienden rápidamente un no como respuesta.  Respecto a otro tipo de delitos que afecten a los viajeros, aunque no presencié nada de esto, dicen que lo típico de que se te acerque una persona local a intentar hacerte entrar a alguna tienda donde termines pagando mucho más de lo que esperabas o al taxista que se da vueltas extras con tal de cobrarte de más (por eso pregunten al menos un precio aproximado antes de abordar un taxi o cocotaxi).

Cuba, un país seguro para mujeres viajando solas

5) Voltaje: el voltaje es comúnmente de 110v y el enchufe es el tipo A, que es el de 2 patas planas. Sin embargo en algunos hoteles pueden encontrar voltaje de 220v, señalizado en el tomacorrientes. Esto para que tengan precaución con sus artículos electrónicos y lleven el adaptador correspondiente.

6) Repelente: Los mosquitos me recontra comieron entera en Cuba. Soy carnada habitual de ellos y como suelo hacer, llevé repelente, sin embargo parece que se burlaban de él. Mi recomendación habitual es que compren el repelente en el país de destino, pero en este caso es mejor que lo lleven desde su país de origen. Esto porque con los bloqueos que sufre la isla el abastecimiento de productos (más de este tipo) es bastante precario. Si como yo sufren habitualmente con las picaduras o suelen hacer reacciones alérgicas a ellas, lleven algo que les alivie, para que puedan minimizar las molestias. Yo terminé durmiendo tapada de pies a cabeza con una sábana delgada, pero aún así se las arreglaron para picarme.

7) Clima: Cuba es caribe absolutamente, así que durante un día normal es común que haya sol y que a ratos aparezca una que otra nube que desate alguna lluvia tropical que no dura más de algunos minutos, una capa de lluvia o un paraguas pequeño son suficientes. El sol pega fuerte y el bloqueador es algo que no pueden olvidar.

Entre los meses de agosto y diciembre es temporada de huracanes, esto implica que puede formarse alguno que azote la isla (como acaba de suceder con Irma). Pueden tomar la precaución de no viajar en ese periodo de tiempo, aunque como la naturaleza es impredecible, también es posible que lo hagan y no pase nada.

Si estando allá les toca alguna alerta de huracán, sólo queda tener paciencia, seguir las indicaciones de las autoridades locales para ponerse a salvo y tomar todas las precauciones necesarias. Si luego de vivir un fenómeno así sus vuelos se retrasan, como suele suceder, aprovechen de ayudar a los lugareños, probablemente no era lo que tenían en mente, pero les garantizo que se devolverán con el corazón llenito. Dejemos huellas por donde pasamos, no seamos simples observadores. Aquí les comparto una guía completa de cómo ser útiles si les toca estar en el lugar de una catástrofe.

8) Movilización: para moverse entre los distintos puntos de la isla existen unos buses bastante cómodos de la línea Viazul, con la que incluso pueden hacer su reserva por internet. Los buses son cómodos, tienen aire acondicionado y les servirán por ejemplo para moverse entre La Habana y Varadero o los Cayos, según lo que quieran conocer. Puedes ver más al respecto en su página oficial aquí. Existen también vuelos de una aerolínea local llamada Aerogaviota, que trasladan mucha gente de un lugar a otro. Parece descabellado, pero no olvidemos que es la isla más grande del caribe y algunos trayectos pueden ser bastante largos.

Para moverse dentro de las ciudades pueden usar los buses locales que es una verdadera experiencia tomar y que sin duda serán la opción más económica (importante para ello tener pesos cubanos) o bien tomar taxi, que pueden ser oficiales o esos hermosos autos antiguos convertidos en taxi o la opción más pintoresca, tomar uno de los simpáticos cocotaxis. No olviden siempre conversar el precio antes con el conductor!

Moverse en Coco Taxi, toda una aventura

7) Comidas: una muy buena recomendación que recibí estando allá fue la siguiente: en la Habana consumir platos de carnes de res, pollo y cerdo y los pescados, langostas y mariscos probarlos en los cayos. Esto porque así se aseguran de comerlos frescos y tenían razón. No dejen de probar la “ropa vieja” plato insigne de la isla que consta de carne de res deshebrada en una salsa sabrosísima, acompañada de “moros y cristianos” que es el frijol negro con arroz blanco, un deleite absoluto para los amantes de la comida como yo. Un menú de 3 platos pueden conseguirlo por sólo 5 CUC

En Varadero o los Cayos la langosta grillada con mantequilla y ajo es una maravilla y la gran variedad de pescados que hay para probar valen mucho la pena.

Ropa Vieja con Moros y Cristianos – Langosta

Si gustan de tomar un buen cóctel, deberían seguir la premisa de Hemingway quien tomaba el Mojito en la “Bodeguita del Medio” y el Daikiri en el bar “Floridita”. Ambos bares en La Habana están permanentemente llenos. Sin embargo pueden encontrarlos en muchos lugares hasta más ricos y baratos. (cervezas desde 1.5 CUC y el resto de los cocteles desde 3 CUC)

8) Arte e impuestos: Soy una amante de todas las formas de arte y no quería perder la ocasión de traerme un cuadro de alguno de los talentosísimos artistas de la isla, cuyas obras pueden apreciar en el Mercado de San José, donde podrán además conversar con ellos y ver múltiples corrientes de pintura. Me enamoré de un cuadro de un pintor que era profesor de arte en la Universidad de la Habana y lo compré a un muy bien precio (no regateo cuando hay tanto trabajo de por medio, soy muy respetuosa con el esfuerzo cuando se ve lo que ha costado realizar una obra) sin embargo cometí el  error de no pedir boleta o recibo por la compra.

Este error me valió 6 CUC que debí pagar como impuesto en el aeropuerto. Al pasar por revisión me desenrollaron el cuadro, me pidieron el recibo y como no lo tenía me hicieron pasar a pagar el impuesto, luego de lo cual le pusieron al lienzo un timbre en la parte de atrás. Esto porque se considera que llevas parte del patrimonio cultural de la isla, así que ya saben, si compran cuadros no olviden su recibo.

Pinturas y artesanías, mercado de San José

9) Accesibilidad a productos: Como saben la accesibilidad a comprar ciertos productos en la isla es muy limitada. Viajé con una amiga adicta a la Coca Cola, que recién el séptimo día encontró una en un hotel, pagó un precio excesivo por ella y además encontró que no sabía igual. Háganse la idea que el acceso a los productos es limitado, si necesitan algún producto cosmético en particular o un medicamento, llévenlo desde su país de origen porque sin duda cuesta encontrar ciertas cosas.

10) Salud para viajeros: si por algún motivo se ven en la necesidad de ser atendidos por algún profesional médico lo que deben hacer es ponerse en contacto con su seguro de asistencia en viaje. Yo tuve que hacerlo y el primer problema fue darme cuenta que por ninguna parte salía el número telefónico, pues el único que salía era un número de cobro revertido internacional, pero desde Cuba no se puede usar este tipo de servicio. Asíque primer consejo en este aspecto es llevar un número del seguro que no sea de cobro revertido.

Al llamar les dirán a qué centro de salud deben dirigirse, esto pues los hospitales para turistas y cubanos suelen ser diferenciados. La salud en Cuba es gratuita para los residentes, pero una fuente de ingresos por parte de los turistas y por eso hay centros médicos especiales para los viajeros. El seguro los derivará a algún lugar y allí se les prestarán las atenciones necesarias. Debo decir que el paso por el centro de salud fue acorde a lo esperado y que se incluyeron los medicamentos necesarios para tratar lo que en este caso fue una intoxicación alimentaria. Si necesitan más información sobre cómo elegir el seguro de viajes ideal para ustedes,pueden leerlo en este artículo.

Espero que esta guía de Cuba: todo lo que debes saber, aclare sus inquietudes antes de viajar, yo sólo puedo decir que me enamoré de esta isla, sus colores, su ritmo, su gente y por sobre todo su modo de ver la vida. Viajar cambia de tantas formas la manera en que vemos las cosas y sin duda Cuba es uno de esos lugares que dejan huellas profundas, que cambian paradigmas. ¿conoces la isla? cuéntame tus impresiones

10 cosas que ver y hacer en La Habana

10 cosas que ver y hacer en La Habana

La Habana es un destino que me fascinó a poco de poner un pie en la ciudad. Dicen que es una ciudad que amas o que odias y definitivamente para mi fue lo primero. Es una ciudad con un ritmo empalagoso, apasionada, llena de contrastes que la hacen aún más enigmática, llena de vida en cada esquina, de colores, de música.

Sin duda mucho más que todo me cautivó su gente, sentarme a conversar por horas y ver cómo los cubanos se apasionan con los temas de conversación, sus convicciones y el hambre de saber cómo somos y vivimos los que estamos fuera de la isla. Les comparto lo que no se pueden perder, si visitan la ciudad:

1) Visitar la plaza de la revolución: Ubicada en la zona de Vedado, es una de las plazas más grandes del mundo con cerca de 72 mil metros cuadrados. Aquí es donde Fidel daba sus multitudinarios discursos y en sus flancos verán importantes edificios de gobierno. Destacan el  Ministerio del Interior con un gran mural del Che Guevara y el Banco Metropolitano, con un mural mucho más reciente del año 2005 de Camilo Cienfuegos.

Frente a ellos, a una distancia considerable, se alza imponente el monumento a José Martí, una torre de más de 110 metros de alto, que de verdad me dejó sin palabras por la perfección de sus detalles. Esta torre tiene un mirador y también un museo sobre su vida y obra. Subir al mirador tiene una valor de 3 CUC y el mirador más el museo 5 CUC.  Tras el monumento verán el Palacio de la Revolución.

Este lugar me dejó sin palabras, la carga histórica que tiene es tremenda y se siente. Les recomiendo visitarla en horarios donde el sol no sea tan implacable. Yo fui a eso del medio día y no hay un milímetro de sombra donde protegerse.

Plaza de la Revolución

Sin palabras – Plaza de la Revolución – desde el monumento a José Martí

2) Comprar artesanías en el mercado de San José: El mercado de San José en La Habana, es desde el año 2009 un centro cultural y mercado de artesanías, luego de ser por años un lugar destinado a bodegaje de café, azúcar, aguardiente y otros exportables por su proximidad con el puerto. Se encuentra ubicado en el último segmento de la Avenida del Puerto, con muy lindas vistas a la bahía.

En este mercado me maravillaron sobre todo las pinturas, aquí encontrarán pinturas de todos los estilos y podrán conversar con los pintores in situ. Los precios son bajísimos para la cantidad de detalle y hay obras de gran formato. Podrán encontrar además todo tipo de artesanías y souvenirs, donde destacan los clásicos imanes de refrigerador a 2x1 CUC o 12x5 CUC.

Un dato importante si compran pinturas es que soliciten la boleta o recibo de la compra, con esto quedarán exentos del pago de impuesto a la salida del país, yo tuve que pagarlo por desconocimiento y aunque no es mucho (3 CUC), pude habérmelo ahorrado de haber sabido esto.

Artesanías mercado de San José

3) Pasear por el malecón de La Habana: este paseo costero de 8 kilómetros de extensión es un lugar ideal para pasear relajadamente, disfrutando la música de trovadores callejeros, mirando cómo los cubanos se juntan a compartir o cómo otros se disponen a pescar. Ideal para caminarlo por la tarde y empaparse de la vibra de la ciudad, mientras disfrutas la brisa del mar.

Malecón al atardecer – vista desde la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña

4) Ir a la ceremonia del cañonazo de las 9: todas la noches, a las 9 de la noche, en la fortaleza de San Carlos de la Cabaña, se celebra la ceremonia del cañonazo de las 9, donde se rememora, con trajes a la usanza de la época, el disparo de cañón que en la época colonial, anunciaba el cierre de las murallas que rodeaban la ciudad para protegerla de corsarios y piratas durante la noche. Se utiliza una bala de salva para estos fines y desde temprano en el sector pueden encontrar variadas artesanías e incluso un lugar para comer.

La fortaleza es muy bonita, pero como buena cazadora de atardeceres que soy, me impactó mucho más que el cañonazo, ver el atardecer desde este lugar y la hermosa vista del malecón desde el morro. Es un punto perfecto para fotografiar la ciudad.

Fortaleza de san Carlos de la Cabaña

5) Tomar un mojito en la bodeguita del medio y un daiquirí en el Floridita: ambos bares popularizados por Ernest Hemingway, quien tomaba precisamente estos tragos allí. Prepárense para hacer largas filas porque estos lugares nunca están vacíos, sin embargo son parte de la cultura popular y vale la pena ver de qué se tratan. Comer en la “Bodeguita del Medio” sin embargo no me pareció tan bueno, la comida es más sabrosa en otros lugares.

La “Bodeguita del Medio” se llena, hay que armarse de paciencia para entrar

6) Recorrer las plazas de la Habana vieja y perderse por sus callejones: La Habana fue declarada patrimonio de la humanidad en el año 1982 y no es de extrañar, porque está llena de construcciones y plazas dignas de ser admiradas, que nos mantienen pensando que la ciudad se detuvo en el tiempo. Existen 4 plazas principales, todas distintas una de otra, que pueden unir caminando y luego darse el tiempo para perderse por sus calles.

Yo empecé por la Plaza de Armas, siguiendo por la Plaza de San Francisco, polo comercial en la época colonial, por su cercanía con el puerto, aquí verán la imponente iglesia de San Francisco de Asís. La Plaza Vieja tiene un estilo colonial muy español que incluso recuerda levemente a la Plaza Mayor de Madrid. Aquí encontrarán numerosos cafés y cervecerías para refrescarse del calor que azota la ciudad. Para terminar, la Plaza de La Catedral es un imperdible, sobretodo si tienen ocasión de pasar por aquí de noche. La iluminación le da un toque muy especial a esta iglesia de torres asimétricas y calles adoquinadas.

A pocos pasos de ahí encontrarán la “Bodeguita del Medio”. Piérdanse por las sus calles, encontrarán muchos tesoros dignos de ser retratados y admirados. En calle Mercaderes hay una plaza pequeñita donde está el museo de Simón Bolívar, con una estatua de bronce y un hermoso mural de fondo. Encontrarán muchísimos restaurantes con sus mesas fuera para tomar una cerveza por 1,5 CUC o comer algo también a muy buen precio, mientras se deleitan escuchando músicos tocando salsa en cada esquina, en cada rincón y gente bailando en las calles.

Plaza de la catedral y Plaza de San Francisco

Plaza vieja – La Habana

7) Tomar un coco taxi: toda una aventura sin duda desplazarse en estos populares moto taxis con forma de coco por la ciudad de La Habana, tomé uno desde la Plaza de la Revolución hasta el Mercado de San José por 10 CUC y creo que es una experiencia que hay que probar. Ellos tienen taxímetro, pero aún así pregunten de antemano un valor aproximado para que no se lleven sorpresas desagradables.

Moverse en Coco Taxi

8) Ir a un show de salsa: el legado musical cubano es innegable y parte de la herencia cultural de latinoamérica es la salsa. Vale mucho la pena visitar alguno de los tantos shows que se ofrecen y conocer a músicos con larga data e historia en el país. Dentro de los shows que se ofrecen está el popular }2Tropicana”, que se salía de mi presupuesto, bordeando los 100 CUC la entrada, un show de “Buena Vista Social Club” con un valor similar y el de “Los Legendarios del Guajirito”, que agrupa artistas de varias grupos populares de salsa y rescata lo más clásico de esta rama musical cubana. Este último lo fui a ver e incluía una cena de 3 platos muy sabrosa y 3 bebidas o tragos por 54 CUC, muy recomendable.

“Legendarios del Guajirito”

9) Probar la gastronomía local: me enamoré de la ropa vieja acompañada de moros y cristianos ¡qué comida tan sabrosa! es el plato más tradicional, que involucra carne de res deshebrada y muy jugosa, preparada con variadas especias, que se acompaña de este arroz blanco con frijol negro que termina siendo su perfecto complemento. Si se mueven luego hacia los cayos, les recomiendo probar la gran variedad de pescados disponibles y como no, la langosta, esta delicia que el caribe nos pone a disposición.  

Ropa Vieja con Moros y Cristianos – Langosta

10) Compartir con los cubanos: la gente en Cuba es muy cariñosa, apasionada en sus debates y tiene una forma muy particular de ver la vida. Durante este viaje tuve una conversación con un chofer de “guagua” que cambió mucho mi forma de ver las cosas, respecto a cómo nos ven a los sudamericanos desde afuera, les compartiré estas reflexiones en otro post. Compartan con la gente en los bares, conversen con los choferes de transporte, empápense de la cultura local, déjense seducir por la forma de ser de los cubanos y verán a qué me refiero cuando digo que gran parte del patrimonio de este país es su gente.

Sin duda me llevé muchas sorpresas en La Habana y espero que estas lista de actividades les sirva para recorrer y comprender esta ciudad de tantos contrastes, que tiene tanto para entregar. ¿Y tú ya la visitaste? ¡cuéntame tus impresiones!

 

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