Valdivia siempre ha sido para mí como una de las ciudades más lindas de Chile, mi primera visita a esta ciudad fue hace 10 años y tenía muchísimas ganas de volver. Ubicada en la XIV región de los Ríos y con una geografía particular, flanqueada por estos cuerpos de agua, se presta para diversas excursiones, tanto en sus cauces como en sus alrededores. Además tiene una variada oferta gastronómica, interesante oferta cultural y amplia variedad de cervecerías artesanales, que sin duda la posicionan como la capital cervecera del país.

En este artículo, les cuento, en mi estilo, cómo organizar una escapada de fin de semana para disfrutar lo mejor de esta ciudad:

Viernes: salí del trabajo y me dirigí al aeropuerto de Santiago para tomar un vuelo a la ciudad de Valdivia. Desde Santiago salen vuelos con bastante frecuencia en las aerolíneas Sky airlines y LATAM. El vuelo tuvo una duración de una hora. Otra opción para llegar a la ciudad es tomar un bus nocturno. Llegué a mi alojamiento a orillas del río Calle Calle, me cambié y salí a conocer el centro, a pocas cuadras caminando junto a Diego, guía de Pueblito Expediciones, quien nos acompañaría durante todo el fin de semana.

 

Caminando por Valdivia, flanqueda por el río Calle Calle y con inmensos lobos marinos de hasta 400 kilos que daban la bienvenida desde la rivera del río.

 

Valdivia es una ciudad de distancias cortas que fácilmente se puede conocer caminando. Luego de conocer el centro, la plaza y los alrededores del mercado, cruzamos el puente Pedro de Valdivia ( conocido por haber resistido el terremoto más fuerte del planeta de 9.5 grados Richter) con dirección a Isla Teja, a conocer un restobar con fama de ser uno de los mejores de la ciudad.

Se trata de “El Growler” cervecería artesanal, con una muy amplia variedad de cervezas artesanales, además de las de producción propia, con dispensadores dispuestos en la barra, donde podrán leer características de cada una de ellas tales como el amargor y los grados alcohólicos. Los meseros que atienden el local, conocen muy bien las variedades y buscan recomendarte aquello que se ajuste más a tus gustos. En este lugar hay también una excelente carta de comida, donde destacan los baldes de papas rústicas con cortes de filete perfectamente cocidos, queso azul y tocino u otros baldes del mismo estilo pero con productos del mar. A pesar de estar lleno, nunca se noto en la atención ni en la calidad de los productos, todo muy eficiente y exquisito, sin duda volvería y lo recomiendo a ojos cerrados.

 

El Growler

El Growler

 

Sábado: este día lo aproveché para conocer tanto como pude, aquí les detallo las actividades que hice y que pueden realizar ya sea en una escapada de fin de semana como la mía, o bien si tienen suerte, durante más días:

  • Navegación por los ríos: Si visitas Valdivia, una actividad que no puedes perderte es la navegación por sus ríos, parte fundamental de la geografía de la región. Encontrarás embarcaciones que te den un paseo desde los $5000 pesos chilenos, dependiendo de su tipo y en el trayecto conocerás los afluentes de los ríos, variedad de aves nativas como el cisne de cuello negro que abunda en la zona y podrás pasar por el trístemente célebre puente CauCau, de permanentes brazos abiertos. Yo hice el recorrido con Embarcaciones Bahía.

 

Puente Cau Cau, desastre ingenieril que tristemente se ha convertido en atractivo turístico

 

Es común ver a los elegantes Cisnes de Cuello Negro, mientras paseas en las embarcaciones

 

  • visitar el pueblo de Punucapa: traducido como “tierra fértil” fue por años un asentamiento Huilliche, en la ribera del Río Cruces. Actualmente de pocos habitantes, pero con varios atractivos turísticos dignos de ser conocidos. En primer lugar es conocido por su dulce sidra de manzana, que ha sido reconocida con denominación de origen. En “El mesón de la sidra” de Agropecuaria Punucapa, tendrán la posibilidad de degustar esta preparación y comprarla a muy buen precio, además de ver de cerca las prensas con las cuales se prepara. Llamó mi atención que a pesar de ser muy dulce, no tiene azúcar añadida, todo es fruto de la fermentación de la fruta.

 

Este hermoso muelle te dará la bienvenida a Punucapa, a orillas del Río Cruces

 

A poco andar  encontrarán el “Mesón de la Sidra” donde podrán probarla y entender el por qué de su fama

 

Luego de hacer algunas compras y ya con hambre, el lugar elegido para almorzar fue el restaurant “La Herradura” para comer un tradicional almuerzo chileno, preparado por la señora Albina, dueña del lugar quien se esmera en atender a los clientes como si fueran parte de su familia. En un ambiente sumamente acogedor comimos una abundante y sabrosa cazuela (juro que hace 20 años no comía una tan rica), empanadas fritas de carne y las típicas sopaipillas sureñas, que a diferencia de las del norte del país, son cuadradas y no llevan zapallo. Podrán encontrar también variedad de cervezas artesanales en el lugar. Los precios son módicos y es el lugar perfecto para sentir la calidez de la gente del sur de Chile.

 

La inolvidable cazuela de “La Herradura” / por muy buenos precios podrán saciar su hambre y sentirse como en casa

 

Punucapa es un pueblo que parece detenido en el tiempo, en pocos minutos sentirán esa calma que las grandes ciudades y su movimiento nos arrebatan

 

Además de lo ya mencionado, en Punucapa encontrarán el santuario “Nuestra Señora de la Candelaria” donde cada 2 de febrero se celebra una fiesta y procesión en su honor.

 

  • Parque Oncol: Este es una parque privado, pero abierto al público por una entrada general de $3500 pesos. Para llegar a este parque que se encuentra a 28 km de Valdivia, pueden tomar locomoción colectiva desde allí y bajarse en el cruce a Curiñanco, donde se encuentra un taller de escultura de maderas nativas, punto desde el cuál tendrán que caminar un poco hasta la entrada. Otra opción es trasladarse en auto particular, o bien contratar un tour por unos $25.000 pesos chilenos, que dura todo el día e incluye visitas guiadas por el parque. Como dato al margen les comento que los taxis en Valdivia son sin duda de los más baratos de Chile, partiendo su tarifa en $40 pesos chilenos.

 

Recorriendo los senderos del Parque Oncol, verán más de 28 especies de helechos y árboles tan imponentes como este Canelo

 

 El lugar me sorprendió, hice un recorrido con don Pascual Alba, quien vive en zona y conoce perfecto la biodiversidad del lugar. Fue así que haciendo un pequeño circuito de trekking, nos contó por ejemplo que en la zona existen más de 28  especies de helechos y que en el parque habitan gatos Güiña y Colo Colo que toman el sol en la copa del Palo Santo. Conocí  árboles como el Quintral, de cuyo fruto se  alimenta el Monito del Monte cuando termina su hibernación y cuyo néctar alimenta además al colibrí.

En verano es posible avistar distintas especies de anfibios, hay sapitos que se bañan en los huecos de árboles como el Melí y entre las aves se destaca el imponente Carpintero.

 

La flor del Quintral, cuyo néctar alimenta al Colibrí y de cuyo fruto se alimenta el Monito del Monte / en la base del Melí en verano viven distintos tipos de anfibios.

       

Pascual Alba, nuestro guía a través del Parque Oncol

 

El parque cuenta con varios miradores y circuitos de trekking para meterse de lleno en la selva valdiviana, cuenta con sectores  de camping, un pequeño restaurant y hasta un canopy. Personalmente me encantó, siento que es una oportunidad buenísima para conectarse con la naturaleza. Para más información acerca del parque, puedes visitar su web en este link

 

  • Visita a Niebla: Con aún algo de tiempo disponible por la tarde, aunque muy tarde para entrar a conocer el fuerte, visité Niebla, vale mucho la pena ir porque las vistas tanto en el trayecto, como en el lugar son verdaderamente hermosas. En la esquina de la plaza que se encuentra frente al pueblo hay un café muy pintoresco para disfrutar una bebida caliente. Para llegar basta con tomar un colectivo desde Valdivia y el trayecto no dura más de 20 minutos.

 

  • La hermosa vista desde el mirador de Niebla

 

  • Visita a cervecería Kunstmann: pionera entre las cervecerías artesanales del país, se encuentra entre Niebla y Valdivia y por tanto es parada obligada en el camino. Además de las distintas variedades de cervezas propias, tienen una carta de comidas para todos los gustos, además de una tienda de souvenirs de la marca, para quienes quieran comprar recuerdos relacionados a la cultura cervecera.

 

De vuelta en Valdivia, verán que la ciudad está llena de vida nocturna, principalmente por tratarse de una ciudad universitaria. Yo opté por aprovecha que mi visita coincidió con la vigésima cuarta versión del Festival Internacional de Cine de Valdivia, para disfrutar de una película antes de dirigirme a descansar.

 

Domingo: La mayoría de los vuelos a Santiago salen por la tarde y los buses suelen ser más cómodos para viajar de noche, por esta razón aún tendrán varias horas disponibles para realizar actividades, algunas opciones son:

  • recorrer el mercado fluvial: frente al puente Pedro de Valdivia, este mercado cobra vida en las mañanas con los pescadores ofreciendo sus pescados y mariscos frescos para llevar. Los mercados son para mí una de los imperdibles de cada ciudad, porque reflejan muy bien la vida y actividad de una ciudad.

Recorrer el paseo de la rivera del Calle Calle y ver como se desarrolla la vida de la ciudad es una de las actividades que pueden realizar

 

  • Visitar el jardín botánico de la Universidad Austral: otro panorama recomendable es la visita al jardín botánico, para esto sólo será necesario que crucen hacia Isla Teja por el puente Pedro de Valdivia y se dirijan hacia la derecha, ahí encontrarán la entrada a la Universidad Austral y un poco más allá el jardín botánico.

 

  • Hacer un recorrido en kayak por los ríos: para los más aventureros, encontrarán actividades en kayak que duran desde 2 a 5 horas, podrán hacer avistamiento de aves, con equipos especializados, etc. Estas actividades van desde los $25.000 pesos chilenos y pueden ver toda la información en Pueblito expediciones.

 

Las actividades en los ríos abundan

 

  • Almorzar en el mercado Municipal: edificio emblemático junto al río Calle Calle, frente al puente Pedro de Valdivia, aquí además de artesanías típicas de la zona, encontrarán algunos restaurantes con preparaciones de productos del mar frescos, tales como el Pulmay o las empanadas fritas, la docena de empanadas tiene un valor de $4000 pesos chilenos.

 

Como verán tanto Valdivia como sus alrededores tienen muchísimo que ofrecer y su actividad turística está respaldada por el programa de desarrollo de proveedores (PDP) de Panamericana de Turismo y cofinaciado por CORFO. En este marco pequeños empresarios se han agrupado para potenciar las actividades que llevan a cabo en la zona, asegurando desarrollar servicios de alta calidad y con gran valor agregado. Si quieren conocer a estos pequeños empresarios, pueden visitar el siguiente link para apoyar el emprendimiento local y a la vez disfrutar servicios de calidad en su visita a la Región de los Ríos.

¿Qué les ha parecido este itinerario? Esta es mi segunda vez en esta hermosa ciudad y me sigue pareciendo hermosa, pero mucho más desarrollada que hace 10 años, nuevamente quedé con ganas de volver, esta vez por más días.

Este viaje se realizó en el marco de un Press Trip en el que participamos junto a Rosi Guimaraes del blog Nos no Chile en representación de AChileTB.

 

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