El fin de semana que recién pasó, cumplí uno de mis sueños viajeros dentro de Chile, visitar el “Muelle del Alma”o “Kuy-kuy Tempilkawe”  en Chiloé. Me atrevo a decir que era el motivo principal por el que quería visitar la isla grande, a pesar de que son innumerables sus atractivos y es que el lugar no sólo te deja sin aliento por su belleza, sino que además es fruto de una leyenda parte de la tradición oral y de las raíces de Chiloé.

 

La Leyenda

 

Cuenta la leyenda, que en los alrededores de los acantilados de Punta Pirulil, Cucao, pueden escucharse por las noches, junto al romper de las olas, los gritos y lamentos de las ánimas que llegan al muelle, a esperar al Tempilkawe, balsero que en su embarcación de espuma blanca las llevará al mundo espiritual que se encuentra al otro lado.

 

Se dice que si escuchas a las almas gritar, no debes intentar comunicarte con ellas, ni menos llamarlas como “ánimas de Cucao” o un año más tarde la muerte vendrá a buscarte y serás parte de ellas.

 

La leyenda se entrecruza con la del balsero Caronte, que en la mitología griega es el encargado de guiar las sombras errantes de los difuntos de un lado al otro del río Aqueronte, previo pago de un Óbolo y está presente también en la cosmogonía Mapuche donde el balsero cobra a las almas una piedra bonita, o Llanka. La cultura Mapuche en su riquísima forma de entender la vida y la muerte tiene toda una concepción acerca del alma, que pueden leer para entender mejor en el cuento “Chaw Wekufe” de Alberto Trivero.

Historia del Muelle del Alma

El muelle como lo conocemos hoy, nace de la mano del escultor Marcelo Orellana Rivera, oriundo de Santiago pero radicado hace años en Cucao, quién quiso darle materialidad a esta tradición oral y constituyó su proyecto de tesis. Tuve la suerte de poder tomar contacto con él y conversar un poco acerca de su obra, por lo que la información que les entrego ahora es de primera fuente.

Marcelo, el escultor autor del Muelle de las Almas

Marcelo Orellana, el escultor autor del Muelle del Alma

 

Marcelo proyectó la construcción del Muelle del Alma, como propuesta escultórica, para darle lugar físico al punto desde donde el alma llama al balsero. Fue construido el año 2005 en Punta Pirulil y cada uno de los detalles está pensado tomando en cuenta cada punto de la leyenda.

El muelle se proyecta en forma ascendente haciendo alusión al más allá y las curvas que posee hacen alusión al oscilar de las almas en pena y sus gritos al balsero. El puente se angosta al final aludiendo a la soledad del camino a la muerte y en su extremo final tiene una pequeña pendiente que sugiere que más que un muelle se trata de un puente que podemos completar con nuestra imaginación, un puente al mundo espiritual.

Marcelo cuenta que hubo muchos elementos tanto físicos, como de la tradición oral que hacían que la leyenda cobrara aún más sentido. Entre ellos, destaca que en el boca a boca de los habitantes de la isla, Cucao siempre figuró como un lugar donde ir a morir. La vida se hace hacia el este, el llamado mar interior de la isla, en cambio hacia Cucao, el oeste, se pone el sol, representando la muerte. Es por eso que cuando una persona está por morir, las personas mayores dicen que “va pa Cucao”.

Además en las playas de Rahue y Cucao es posible encontrar piedras hermosas erosionadas por el mar, que representarían las llanka con las que las almas deben pagar al Tempilkawe y curiosamente en el cementerio de Cucao, las cruces están adornadas con estas piedras también.

 

El Muelle de las Almas en su proceso de construcción

El Muelle del Alma en su proceso de construcción

 

Actualmente el Muelle del Alma se ha convertido en un lugar sumamente concurrido, donde la gente hace horas de fila para poder tomarse una foto y Marcelo manifiesta que esto le ha hecho perder sentido. Siente que el lugar siempre se proyectó como un lugar de reflexión e intimidad, donde cada uno pudiera conectarse con la leyenda y con la tierra, pero que poco y nada hay de eso en la situación actual. Cuenta que incluso en más de una oportunidad tuvo que reponer las piedras incrustadas en el puente pues la gente se las robaba, hasta que ya se cansó de hacerlo.

 

Las piedras incrustadas que representas a las llanka, que ya no están en el lugar gracias a los visitantes

Las piedras incrustadas que representas a las llanka, que ya no están en el lugar gracias a los visitantes

 

Marcelo, posterior a este trabajo, construyó el “Muelle de la Luz” que se encuentra en Chepu y  fue un encargo especial de los pescadores locales con fines turísticos y actualmente se encuentra trabajando en un FONDART, en una obra que se llama Fósil  y viene a ser “El Muelle del Tiempo” de Punta Pirulil hacia el sur. Si quieres saber más sobre Marcelo y sus obras puedes visitar aquí su Instagram, a mi me sorprendió muchísimo!

 

¿Cómo llego al Muelle del Alma?

 Aquí va a depender de en qué te estás moviendo, aquí las opciones:

Si vas en auto: Desde Castro a Cucao son más o menos 1 hora y poco dependiendo del tráfico, las condiciones del camino y el clima. Desde el cruce de Rahue, hasta el lugar donde está el muelle, el camino es enteramente de tierra y ripio. Lo primero es parar en la cabaña donde dice “pagar aquí entrada al Muelle del Alma” donde pagarás $1500 pesos por persona  y luego puedes continuar otro trecho de camino de ripio hasta los estacionamientos, que son 2 y ambos cobran lo mismo (2000 por auto).

Desde aquí empiezas a caminar y según tu ritmo pueden ser entre 40 minutos y una hora. Pasarás por una casa donde te pedirán el comprobante que te dieron de pago y tanto afuera en la cabaña donde pagas, como adentro, donde te piden el ticket habrá baños. Desde allí parte el trekking que tiene una dificultad fácil a media y dura entre 40 minutos y una hora según el paso al que vayas. Las vistas en el camino valen mucho la pena también.

A la izquierda la cabaña donde pagas y a la derecha los baños que están dentro ya de donde empiezas el trekking

A la izquierda la cabaña donde pagas y a la derecha los baños que están dentro ya de donde empiezas el trekking

 

Si vas en bus: en este caso debes tomar bus con dirección a Cucao y bajarte en el cruce a Rahue, el trayecto debiera salirte entre $1800 y $2000 CLP. Desde ahí puedes hacer autostop o ir caminando, pero debes considerar que si haces el camino completo caminando te puede tomar entre 3 y 4 horas. Además seguro te topas con alguien buena onda que te de un aventón. En el momento en que yo visité el muelle, había un bus que desde Castro te dejaba directamente en la cabaña de pago para empezar el trekking, pero con un horario único de salida desde Castro a las 11 AM y regreso a las 14 horas.

Este bus tiene un valor de $7000 CLP ida y vuelta y $4000 si es un sólo tramo. Esos $4000 se dividen en $2000 y $2000 si quieres de vuelta del muelle parar en el Parque Nacional Chiloé, desde donde luego puedes tomar el otro trayecto de vuelta a Castro.

 

En tour: Todos los tours que investigué tenían un valor de $25.000 CLP, algunos incluían lunch box y otros te llevaban a un restaurant, pero los gastos de alimentación corren por tu cuenta. El tour completo tiene una duración de unas 6 horas. En los personal es la opción que menos llama mi atención porque significa llegar con muchísima gente al mismo tiempo y a mi juicio pierde todo el misticismo, pero es una opción que está disponible.

El trekking:  ya dentro del recinto privado deberás ir siguiendo un sendero que a ratos es muy evidente y cuya huella a ratos se pierde ¿cómo saber cuál es el camino correcto? sigue los árboles cuyos tallos están pintados de blanco y no tendrás problema. Encontrarás también algunas flechas en el camino. Durante el camino tendrás impresionantes vistas para disfrutar.

Cuando no sepas por donde seguir, sigue los árboles de tallo pintado o algunas flechas que aparecen en el camino

Cuando no sepas por donde seguir, sigue los árboles de tallo pintado o algunas flechas que aparecen en el camino

 

Al final del camino encontrarás finalmente el cartel con la leyenda y el muelle, para quedar totalmente sin palabras…

 

La llegada, el momento donde todo vale la pena

La llegada, el momento donde todo vale la pena

Qué llevar en tu visita al Muelle del Alma:

  • Bloqueador
  • Repelente
  • Agua
  • Puedes llevar algo para comer mientras disfrutas el paisaje, pero no olvides llevarte tu basura
  • Dependiendo del clima paraguas o poncho para lluvia
  • Zapatos cómodos para caminar
  • Ropa de color claro si vas en enero, época de tábanos

 

Recomendaciones para tu visita al Muelle del Alma:

  • Intenta ir temprano: como te contaba anteriormente este lugar se ha convertido en un punto turístico de mucha demanda y las filas pueden llegar a ser hasta de 3 horas para poder disfrutar del muelle. Yo llegué allá a eso de las 10:40 AM y pude disfrutar con toda calma, pues sólo habían 2 personas más. Al irme me topé por el camino con al menos 100 personas.

 

  • Guarda la boleta de pago de la entrada: te la pedirán más adelante al ingreso de la propiedad privada.

 

  • No te lleves nada más que tu basura: no se lleven “recuerdos” del muelle, todo está ahí por una razón, no te lleves nada más que lo que lograste disfrutar en tus recuerdos, las fotos que tomaste y por supuesto tu basura. No olvides ser un viajero responsable.

 

  • Si quieres usar los baños: te recomiendo los de la cabaña donde pagas la entrada, los que están en el recinto privado si bien son cerrados, son un hoyo y son un poco más incómodos de usar.

 

  • Bicicletas y coches de bebé: difícil llevarlos en el trekking, el camino está muy embarrado a veces y se les va a hacer complicado con estos elementos, mejor dejarlos en el estacionamiento.

 

  • Disfruten el momento: conéctense con la historia y la leyenda del lugar, tómense su tiempo para sentir la energía de este lugar, les aseguro que valdrá la pena

 

Muelle de las Almas

Muelle de las Almas

 

El lugar fue todo lo que yo esperaba y más, tuve la suerte de disfrutar de un día despejado y poder conectarme con el lugar como era mi prioridad. Mi consejo para quienes vayan es que disfruten la mística, que se conecten con la leyenda y la historia que aquí les comparto y que cuidemos tanto el muelle como los paisajes que lo rodean, para que esta tradición oral pueda transmitirse por muchas generaciones más. ¿ya conociste el muelle? cuéntame tu experiencia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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